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Los vendedores ambulantes están desde tempranas horas en los alrededores del cementerio Sagrado Corazón más conocido como La Cuchilla en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.

En los asientos que están en la acera, lado sur del ingreso principal, aprovechan para asentar y ofrecer sus productos personas que venden comida. A pocos metros otras extienden sus carpas para ofrecer zapatos y poleras.

En los alrededores, EL DEBER evidenció que había desde vendedores de pequeñas piscinas inflables hasta personas que ofrecían "leer la suerte".

La concurrencia, tanto de dolientes como de vendedores, aumentó hoy en comparación con la jornada de ayer.

Había más de un centenar de funcionarios municipales realizando controles, principalmente verificando que la población ingrese con barbijo y que se acaten los precios autorizados de las flores. Otro grupo, cerca de las 11:00 verificaba que los comerciantes con puestos fijos tengan permiso para vender en esta jornada. Aclararon que no estaban permitidos los ambulantes.

El director municipal de Seguridad Ciudadana, Manfredo Borda, indicó que en los operativos realizados desde el sábado no se encontró personas que intentaran meter comida o bebidas alcohólicas.