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En el inicio de los actos de conmemoración de los 210 años de la gesta libertaria de Santa Cruz, la presidenta transitoria de Bolivia, Jeanine Áñez, resaltó la capacidad de la 'locomotora económica' para ser el puntal de la modernización de Bolivia y lugar de prosperidad de la gente que hace suya esta tierra, que fusiona culturas y costumbres.

"Sería muy desleal de parte de cualquier presidente negar que Santa Cruz es lo que es gracias a la iniciativa privada y familiar, de miles y miles de familias cruceñas", expresó  la mandataria en un acto protocolar por la efeméride del 24 de septiembre, celebrado en el edificio central de la Alcaldía cruceña.

Sin ningún anuncio de por medio, la jefa de Estado señaló que, además de libertad y fe, a Santa Cruz la define la modernización que es fruto del trabajo sostenido por años para que la economía y la sociedad generen prosperidad con igualdad, como el aporte de personas que desplegaron en esta tierra su talento y sacrificio para salir adelante.

"No hay que tener complejo alguno para reconocer esta realidad y no hay que tener miedo al visualizar que Santa Cruz es obra de cientos de miles de emprendedores que se levantan a trabajar por sus familias", destacó Áñez.

Pero la modernización también implica igualdad, según la autoridad, ya que sin esta no estamos ante una sociedad que se moderniza, sino ante una sociedad que hace prosperidad de las élites y eso no se refleja en derechos, sino en privilegios.

"El privilegio no es modernización o ir hacia adelante en valores humanistas, no es progreso, sino ir hacia atrás y deshumanizar la economía, pero Santa Cruz nos ha dado una lección que consiste en demostrar que en el corazón de Sudamérica es posible la construcción de una economía próspera", apuntó. 

Pero, ¿cuál es el secreto para que una economía próspera como la cruceña tienda hacia la igualdad? El secreto es confiar en la gente, en dar oportunidades a todos para que trabajen y pongan su propios emprendimientos, según la presidenta, y de esta manera trabajar y que cada familia que quiera se convierta en una unidad de negocio.

Santa Cruz es una ciudad que confía en la gente y está abierta a la migración, a nuevas ideas y culturas, abierta a nuevas creencias, las virtudes del comercio, nuevos negocios y maneras de relación económico, según la autoridad. En resumen, "abierta a la prosperidad que tiende a la igualdad", concluyó.