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Después del Covid-19 quedan secuelas en el organismo. Dificultad para respirar, problemas gástricos o fatiga permanente son algunos de los síntomas que afectan a los pacientes que vencieron la enfermedad. Es una batalla larga que, por ahora, no se sabe cuánto se prolongará.

“Los pacientes vuelven a nosotros y nos comentan que se sienten todavía afectados. Por eso, mantenemos la atención durante este periodo de recuperación”, dijo Víctor Hugo Núñez del Prado, que encabeza el voluntariado Ángeles contra el Covid en Santa Cruz de la Sierra. Su compromiso con los pacientes le mantiene activo casi las 24 horas del día. Y siempre está dispuesto a escucharlos.

Con la disminución de casos en Santa Cruz, Ángeles contra el Covid ha centrado su labor en el apoyo a los pacientes convalecientes que todavía no logran reestablecer su salud. “Nos obligó a estudiar cómo terminar de ayudar a estos pacientes que han quedado con secuelas, que no se sabe cuánto tiempo durarán y que requieren un circuito postcovid”, remarca Núñez del Prado.

En su búsqueda por contrarrestar las secuelas del coronavirus, como fatigas, daños en el riñón o problemas neurológicos, han encontrado un aliado en lo que denominan “sueros Covid” para las convalecencias y traumas post Covid-19. 

En sí, explica el responsable del voluntariado, es un suero de vitamina C y antitrombótico, pero se ha usado en otros hospitales internacionales y resultan muy positivos para los pacientes. “Disminuyen el tiempo de convalecencia”, destaca.

El equipo médico de Ángeles contra el Covid monitorea constantemente los protocolos que se implementan en otros países y la forma en que reaccionan los pacientes. De forma constante, mantienen comunicación con otros profesionales de Australia, España, Brasil y Costa Rica para conocer estas novedades e implementarlas en los pacientes en el país.

Núñez del Prado explica las particularidades de cada protocolo a los pacientes. “Son tratamiento de consentimiento informado”, matiza. Para este grupo de voluntarios, las energías se direccionan en la búsqueda de soluciones que alivien a los pacientes. Por eso, aprovechando el respiro que la enfermedad dio a la ciudad, han optado por crear el centro postCovid, más completo.

Tiene capacidad para 200 camas y cuenta con salas de fisioterapia respiratoria, vaporización y oxigenoterapia entre otras ventajas.  "Todo está dispuesto para contribuir en la recuperación de los pacientes que todavía se sienten muy afectados y el daño físico permanece”, agrega Núñez del Prado al mismo tiempo que recuerda la gratuidad del servicio.

Un voluntariado que contagia esperanza

“Lo que hacemos es sembrar el espíritu y de manera espontánea se crean los grupos. Nosotros solo compartimos la información, los protocolos y tratamientos que aplicamos a los pacientes”. Núñez del Prado explica que son los ciudadanos los que se han apropiado de este ímpetu solidario y se organizan por su cuenta para ayudarse.

Los Ángeles contra el Covid son personas de toda Bolivia, “que arriesgan su vida, su familia y sus amigos para ayudar a otras personas. Es un voluntario de altísimo riesgo y, aun así, la gente se suma”. Para el referente que impulsó esta acción solidaria, “es el despertar del sentimiento del ciudadano para ayudar al ciudadano”.

Afortunadamente, resalta Núñez del Prado, “ninguno de los voluntarios se ha enfermado de gravedad”.

Actualmente, mantienen abiertos 15 centros en cinco departamentos del país, y esperan llegar a Sucre y Potosí en los próximos días. En todas las oportunidades, el modelo de accionar ha sido el mismo. Un grupo de vecinos se contacta con Ángeles contra el Covid y desde Santa Cruz “compartimos nuestra experiencia y nuestra labor. Luego son ellos los que manejan los centros de manera autónoma y autárquica”, explica.

Cochabamba, Tarija, La Paz y Oruro forman parte de una red de cooperación que también llega a las provincias y a todos los que necesiten ayuda y aliento. “También hemos apoyado a Pando y Beni con medicinas y otros aportes; ellos atienden bajo otro nombre”, destaca Núñez del Prado.

Actualmente, las atenciones de Ángeles contra el Covid aglutinan a una veintena de médicos que trabaja en piso o primera línea junto a un nutrido grupo de voluntarios, encargados del apoyo sanitario, la logística, limpieza e incluso alimentación.

Una ayuda permanente

Ángeles del Covid se define como autónomo. Cada centro gestiona su red de apoyos y voluntarios que posibilitan el accionar en sus municipios. De alguna manera, se colabora con medicamentos y, sobre todo, compartiendo la información y los protocolos que mejor resultado brindan.

Solo en Santa Cruz, han registrado más de 16.000 atenciones a pacientes en sus centros temporales o a través de cuadrillas que visitan familias enteras a domicilio.

Además, explica Núñez del Prado, cuenta con un telecentro para atención de videollamadas, que abarca todo el territorio nacional. “Contamos con 40 médicos y 50 voluntarios para recibir llamadas de cualquier parte del país. Es nuestro único servicio a nivel nacional, desde hace dos semanas”, aclara.

Mediante las videollamadas han superado las 15.000 atenciones a pacientes. Primero, se ofrece la atención sicológica para tranquilizar y estabilizar emocionalmente a la persona con síntomas del mal y luego se da paso a la teleconsulta médica. “También se le hace un seguimiento y, cuando requiere, una medicación por receta para que pueda hacer el tratamiento desde su casa”.

Los teléfonos de contacto para la atención en el telecentro son 70966054, 70805219, 63504730 y 77395696. Además, el centro de atención Covid-19 de Ángeles contra el Covid está ubicado en la G-77.

Como Ángeles contra el Covid están aspirando a conformar un directorio de bolivianos que residen en el exterior y conseguir unir los esfuerzos. Por ahora, “no tenemos ninguna campaña nuestra de captación de dinero en el exterior”, aclara Núñez del Prado, quien también destaca que han sido varios los ofrecimientos de donación recibidos.