Escucha esta nota aquí

Tras un operativo de inteligencia, los agentes de la Policía Federal de Brasil aprehendieron este jueves a Celia Castedo Monasterio, la exfuncionaria de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) que es acusada de autorizar el vuelo de LaMia en el que se transportó el club Chapecoense y que se estrelló el 28 de noviembre de 2016 en Colombia, dejando un saldo de 71 personas muertas.

La boliviana fue detenida en la ciudad brasileña de Corumbá, frontera con el municipio boliviano de Puerto Quijarro, donde permanecerá encarcelada en celdas policiales hasta que se dé cumplimiento a una orden de extradición, que tiene en su contra.

Según la Policía Federal, Castedo era especialista en seguridad de vuelo y, en su momento, "incumplió fraudulentamente los requisitos mínimos de procedimiento para la aprobación del plan de vuelo de la aeronave de Lamia", ya que en el programa presentado, la autonomía de vuelo no era la adecuada para el viaje.

Estaba refugiada

La exfuncionaria de Aasana vivía en Corumbá desde diciembre de 2016, cuando los tribunales brasileños aceptaron su solicitud de refugio, tras argumentar que en Bolivia fue perseguida por el Gobierno, luego de sus declaraciones por el accidente aéreo.

En noviembre de 2018, Castedo recibió el protocolo de certificación donde el Estado de Brasil le otorgó el refugio por tiempo ilimitado. En aquella oportunidad, ella le contó a EL DEBER que estaba triste y deprimida al pensar en los dos años de su salida del país. Ahora, en el momento menos esperado la delegación de la Policía Federal la sorprendió con el documento.

“Me siento como su hubiera transcurrido media vida, son dos años que parecen eternos, lejos de mi familia, de mi madre, de mis hijos y colegas de Aasana, a la institución que serví por 30 años”, dijo, en ese momento, en un contacto telefónico.

La mujer dijo que de las cinco observaciones que hizo, la más grave y la que más le llamó la atención fue la de la autonomía de vuelo. "Recalqué tres veces que el combustible era exactamente igual que el que se necesitaba para volar ese tiempo en esa ruta. La parte operativa es de exclusivo conocimiento de la empresa. Nosotros no podemos hacer nada. Aasana no podía impedir el vuelo chárter. Ellos, los de la DGAC, autorizan y fiscalizan todos los vuelos regulares y no regulares. La DGAC es la única que puede detener un vuelo, nosotros solo recibimos el plan de vuelo", aclaró en esa oportunidad.

Esa aeronave de la empresa Lamía, transportaba al equipo de futbol masculino Chapecoense de Brasil. Los jugadores iban a jugar el partido de ida de la final de la copa Sudamericana. Sin embargo, se estrelló cuando se acercaba al aeropuerto internacional José María Córdova, en Río Negro, a pocos kilómetros de la ciudad de Medellín, Colombia. 71 personas perdieron la vida.

Comentarios