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A un año de los primeros dos casos de Covid-19 registrados en Bolivia, el Servicio Departamental de Salud (Sedes) señala que hay una desescalada de casos, pero todavía no se puede hablar de control y que la esperanza es la vacunación para evitar una tercera ola que, si no se toman las medidas, podría llegar entre mayo y junio.

Si no llegan las vacunas rápidamente y si la gente deja de cuidarse vamos a hablar de una tercera oleada y se tendrán que pensar en medidas más drásticas”, remarcó el gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Alberto Hurtado.

De acuerdo con Hurtado, se necesitan al menos 1 millón de personas vacunadas para hablar de control y frenar el azote del coronavirus en la región.

Santa Cruz ha recibido más de 145.000 dosis de vacunas anticovid en lo que va de la campaña de inmunización y se espera que antes de fin de mes lleguen 1,4 millones de dosis, con lo que se puede intensificar la inmunización a las personas con patología de base. En el grupo de riesgo se priorizará a las personas con problemas renales y con cáncer.

Hurtado ayer mostró algunos datos de la pandemia, entre los que resaltó que la tasa de recuperación se da en 89% y hay una letalidad acumulada de 5,9 fallecidos por cada 100 habitantes en el departamento cruceño.

Tomando en cuenta la situación actual, Hurtado indicó que hay un descenso de casos, pero advierte que eso no significa que se haya llegado a una situación de control. Remarcó que en lo que va de marzo se registran 280 casos por día, mientras que en febrero hubo 430 y en enero 726.

Hace notar que en la última semana de febrero se tuvo un crecimiento de 1,36, luego que durante tres semanas anteriores se logró estar por debajo de 1, por lo que este parámetro es el que aleja de la situación de control que se espera.

El epidemiólogo indica que tomando en cuenta los dos brotes que se han registrado desde el inicio de la pandemia (el de mayo a julio y el de diciembre a febrero) técnicamente los brotes de las epidemias no duran más de tres meses, porque llegan, golpean, saturan el sistema y luego viene la reducción de casos.

Resaltó que hay que tener cuidado, porque en febrero hubo menos casos que enero, pero la letalidad fue mayor porque subió de 1,5 por ciento a 4 por ciento, y en lo que va de marzo se tiene 2,2 por ciento.

No relajarse

El gerente de Epidemiología pidió a la población no relajar las medidas de bioseguridad, porque por el momento todavía siguen registrándose 11 casos por hora, siendo que enero se registró 30 casos por hora y en febrero fue de 18.

Hurtado lamentó la pérdida de los médicos y personal de salud que estuvieron en primera línea en la lucha contra el Covid-19, como fue Óscar Urenda y Roberto Tórrez, entonces secretario de Salud y gerente regional de Epidemiología.

Ambos maestros de la salud serán recordadas como los que no se quedaban en el escritorio a diseñar las políticas sanitarias, sino que actuaban en el lugar de los hechos, sin medir horarios y sin temor a contagios.

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