Escucha esta nota aquí

Los pobladores de la comunidad Cururú, en el municipio de Urubichá, vivieron una situación desesperante esta semana. Justo cuando un grupo de personas concluía una capacitación rápida para bomberos forestales, se presentó su primera emergencia. Saltó la alarma en la comunidad y las personas comenzaron a gritar y correr porque el fuego estaba cerca y puso en riesgo una vivienda, pues las otras estaban un poco más distantes. 

Los propietarios de la casa que estaba más cerca de las llamas, en cuestión de minutos, sacaron los bienes que pudieron en una carretilla. Ante ello, los 15 nuevos bomberos comunales tuvieron que poner en práctica lo que acaban de aprender, se quedaron trabajando desde pasado el mediodía hasta cerca de las 20:00. Apoyados por toda la comunidad. En el camino, solo se veía personas con baldes o botellas de agua, solo unos cuántos vestidos con el equipamiento de bomberos que acababan de recibir. 

Esta comunidad al estar distante de la zona urbana, no contaba con bomberos municipales ni de la Gobernación. Aunque ambos sí respondieron al llamado de auxilio de los comunarios. Cerca de las 18:00 un grupo especializado llegó a la comunidad. 

"Estamos en Cururú. El fuego está a orillas de la comunidad, lograron controlarlo los bomberos del lugar y los vecinos que ayudaron. El fuego está a 300 metros y aún hay focos que  liquidar", dijo el personal de primera respuesta de la Gobernación cruceña y que se quedó en el lugar para combatir las llamas.

Finalmente en equipo el grupo que llegó y los bomberos comunales capacitados por técnicos del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) lograron controlar las llamas. 

Evaluaciones de salud

Debido a que Cururú estuvo rodeada por el fuego, en el ambiente se respira humo. Por ello, se tiene previsto que la Gobernación cruceña envíe mañana personal para evaluar la salud de los niños y adultos de la zona.


Foto: Las llamas estuvieron cerca a las viviendas. (Foto: Yery Rojas-Cipca)