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Los incendios forestales activos y la sequía que castiga a 10 municipios de la Chiquitania pasan factura al hato bovino que empieza a adelgazar a consecuencia de la quema de pastizales, principal fuente de nutrición del ganado vacuno en esa zona.

Entretanto, el Gobierno, a través del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, activó un plan de protección animal y de atención de necesidades que dispone de un presupuesto de Bs 3 millones para responder a la emergencia ambiental.

A pesar de la quema de pastizales y de infraestructura productiva en las haciendas, desde la Asociación de Ganaderos de San Ignacio de Velasco, su presidenta Mercy Mayser, aseguró que el sector garantiza la provisión normal de carne vacuna para el mercado de Santa Cruz y el resto del país.

Hizo notar que las pérdidas causadas por los incendios son millonarias. “El ganado está enflaqueciendo y esperamos la entrega de 1.825 rollos de pasto comprometidos por el Gobierno”, afirmó la dirigente, al detallar que tres camiones cisterna, de 38.000 litros cada uno, contratados por el Gobierno, acarrean agua a las estancias ganaderas para el consumo humano y animal en San Ignacio de Velasco y San Rafael. 
San Ignacio cuenta con un hato de más de medio millón de bovinos.

En la ‘Perla del Oriente’

El ganado bovino del municipio de Roboré también sufre las consecuencias del clima. En este caso, por déficit hídrico y quema de pasturas más de 45.000 cabezas de ganado han perdido en promedio hasta un 40% de su peso y se encuentran en riesgo de expirar.

Roberto Rivera, presidente de la Asociación de Ganaderos de Roboré, informó de que los problemas del sector se están agudizando debido a la falta de agua, forraje y sal para los animales. Afirmó que en lo que va del año llovió 50 mm cuando lo normal era de 500 a 600 mm.

“El ganado ha enflaquecido y nuestro miedo es que se mueran”, dijo el dirigente pecuario, al revelar que la mayoría de los productores son pequeños y no cuentan con recursos económicos para perforar pozos de agua. Comentó que hay productores que están prefiriendo vender sus animales a bajo costo, antes que verlos morir.

Rafael Méndez, propietario de la hacienda San Marcos, indicó que el fuego ‘devoró’ 150 hectáreas de pasturas de su predio y calcinó 11 bovinos y 19 resultaron con graves quemaduras.
Ayuda en situ

Desde La Paz, el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, César Cocarico, informó de que en el marco de las acciones de apoyo y protección al sector ganadero afectado por incendios se entregó forraje e insumos veterinarios a ganaderos de la Chiquitania.

Destacó el desplazamiento e intervención del personal del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) en la administración de nutrientes y desparasitantes en comunidades y propiedades privadas del municipio de Roboré.

Según el viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Pedro Dorado, en los 10 municipios de la Chiquitania se han desplegado 116 profesionales, entre agrónomos, veterinarios y personal de apoyo, para atender las necesidades y garantizar, además de la protección y rehabilitación del ganado bovino, la dotación de rollos de pasto, agua e insumos veterinarios. 

Señaló que se entregará 10.041 fardos de pasto y sales minerales a los ganaderos asociados de Fegasacruz y productores de comunidades campesinas e indígenas. Dorado afirmó que se dispuso de Bs 3 millones para la compra de forraje, sales minerales y productos de uso veterinario. Se reporta la baja de 51 bovinos por sequía y 17 por incendios, respectivamente, en la región chiquitana.

La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) afina la propuesta para conformar un comité interinstitucional de alerta temprana y reacción inmediata, entre sectores público y privado, para proteger las áreas productivas.

Fegasacruz plantea la reprogramación de créditos y planes de salvataje de ganado y reconstrucción de infraestructura productiva dañada por el fuego.

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