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Juan Pablo Cahuana - San Matías 

Cuatro bolivianos fueron victimados a balazos por uniformados brasileños que pertenecen al Grupo Especial de Frontera, en la línea que divide a Bolivia con Brasil. El hecho ocurrió la tarde del martes cerca de la comunidad San José de la Frontera, distante a 10 kilómetros al sur de San Matías.

Las víctimas son Arsindo Sucumbre (53), Pablo Pedraza Choré (39), Yonatan Pedraza Tosube (26) y Jiquiel Pedraza Tosube, de 18 años. Según versiones de los comunarios, los bolivianos llevaban como armas un salón calibre 22 y dos machetes, además de sus tres perros, que los acompañaban.

Al final de la tarde, los cachorros retornaron a la comunidad, pero sin sus amos, por lo que sus familiares se preocuparon y salieron en su búsqueda. En la línea fronteriza encontraron casquillos de armas de grueso calibre, además de rastros de sangre, por lo que dieron parte a las autoridades de inmediato.

Al cabo de unas horas se informó que los cuatro bolivianos estaban en la morgue de la ciudad brasileña de Cáceres. Los uniformados brasileños después de asesinarlos los trasladaron hasta ese centro para registrar las huellas dactilares y otros detalles de las víctimas.

El hecho se da una semana después de que cinco personas también fueran victimadas por ese mismo lugar. Sobre el tema, el cónsul boliviano en Cáceres¸ José David Shriqui, indicó que ordenó investigar los crímenes para esclareces los hechos.

Los bolivianos asesinados, que por ahora permanecen en la morgue brasileña, deberán ser repatriados en las próximas horas; sin embargo, se necesita Bs 4.500, por cada uno, para pagar el traslado, ya que las autoridades del vecino país solo permiten transportar cuerpos humanos en carrozas fúnebres y en ataúd.

El cacique pide atención de las autoridades nacionales

Feliciano Saboré, cacique mayor de la comunidad San José de la Frontera, pidió mayor atención de las autoridades en esa zona. Denunció que uniformados brasileños entran y salen sin ninguna restricción a suelo boliviano.

Indicó que desconfían que los comunarios hubieran pasado la línea fronteriza. “Llegan en sus camionetas hasta la comunidad y nadie hace nada. Son unos abusivos”, expresó. En San José de la Frontera viven unas 400 familias, aproximadamente, las mismas que hacen soberanía con sus propios medios.