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Según los resultados de la encuesta de Ciesmori, difundida por Unitel, Luis Fernando Camacho, candidato de la agrupación Creemos, lidera la intención de voto en Santa Cruz, acaparando un 21,5%, mientras que Jeanine Áñez, de Juntos,  le sigue con 17,6%.

En tercer lugar se ubica Luis Arce Catacora, del MAS-ISP, con 12,2%; en cuarto está Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, con 10,7%. En quinto puesto aparece Tuto Quiroga, de Libre 21, con 2,9%. Los tres últimos lugares son para Chi Hyun Chung, con 2,3%; María Bayá, de ADN, con 0,4%; y Feliciano Mamani, de Pan-Bol, con 0,3%.

"Mesa no iba a ganar nunca en Santa Cruz, Camacho ha bajado con relación a su intención anterior y lo de Jeanine es consecuencia de que no tuvo un buen Gobierno", opinó Carlos Valverde sobre estos resultados de la encuesta publicada por Unitel. 

EL DEBER consultó a tres analistas sobre esta intención de voto. Para José Orlando Peralta la gente que apoya ahora a Camacho en Santa Cruz es porque se identifica con él, tiene un voto pasional, como en su momento lo tuvo Evo. "Es por todo lo que hizo en Santa Cruz el año pasado, si se ve su discurso es extremo, está la fe religiosa, el ser joven, su personalidad, es una imagen con la que se identifican en Santa Cruz, por eso creo que la campaña de los candidatos se enfocará en en este departamento, porque influirá para ganar", dijo.

Para Peralta, ahora el escenario está cambiado, a diferencia de octubre de 2019. Argumenta que Arce y Mesa no llegan ni al 22% de la votación regional; mientras que predominan Camacho y Áñez. Piensa que Santa Cruz es el departamento más fragmentado del país, razón para que los partidos comenzaran las caravanas en la capital cruceña. "Es la votación que, en cierta manera, va a condicionar las elecciones", augura.

Duda que Arce pueda subir en el departamento cruceño y opina que no debería estar tranquilo porque ha bajado, mientras que el único que se mantiene es Mesa. "Si Arce no repunta en Santa Cruz no creo que pueda ganar, la figura es que vaya a segunda vuelta y si va a segunda vuelta, sabemos que el MAS está liquidado, por eso apuesta a primera vuelta y veo complicado que el MAS gane en esa instancia".

Si bien Camacho ha superado a Áñez, Peralta resalta que en otros departamentos el candidato de Creemos es intrascendente, lo que genera incertidumbre en su proyección electoral. 

El analista Marcelo Arequipa ve una Santa Cruz muy diferente a la de octubre del año pasado, cree que este 2020 tiene sus liderazgos y representaciones políticas propias y bien marcadas, con una posible proyección a nivel nacional. 

"Los datos actuales disputan un poco a los otros candidatos y cierran la puerta a Carlos Mesa de repetir el mismo porcentaje de votos que en 2019 en Santa Cruz", argumenta.

Para él, el votante de esta elección presidencial en el departamento cruceño, que definirá el resultado regional, está más inclinado hacia la derecha, lo que da ventajas a Camacho.

Arequipa opina que hubiera sido interesante conocer el perfil del votante que dice no saber cuál es su candidato, o del que tiene el voto secreto. "Eso puede darnos una pista sobre qué tendencia va a virar ese votante".

No tiene mucha esperanza en que Luis Arce suba más en Santa Cruz porque hay un rechazo bastante consolidado, no solo por ser masista, sino porque está implícita la idea de fractura oriente-occidente. 

"El cruceño optará por un liderazgo más local y da la impresión de que Camacho está haciendo una mejor campaña. Está criticando al actual Gobierno, que forma parte de su misma región. El trabajo de Camacho no es negativo aunque no tenga aceptación en otros departamentos, ya que no maneja un aparato como el de Mesa, tampoco tiene la estructura partidaria nacional del MAS, ni la experiencia política de Jorge Quiroga. Su resultado es bastante óptimo para las limitaciones y recursos que tiene", asevera.

Daniel Valverde coincide en que Camacho tiene mucho peso en Santa Cruz, "que lamentablemente se evapora en el resto del país". 

De acuerdo a Valverde, pudo tener repunte en lugares como Tarija, donde tenía operadores como Mario Cossío, o en Cochabamba, "donde hay un movimiento citadino importante contra el MAS". En cuanto a La Paz, no deja de ser notoria su baja incidencia, ya que conjuntamente con Santa Cruz, significan más del 50% del padrón nacional.

A pesar del liderazgo de Camacho, Valverde no cree que ese 21,5% sea como para confiarse. "Se ha empeñado en regionalizar su liderazgo, no ha forjado una visión nacional, su discurso es muy localista, más de un solo sector, que si bien es influyente, tampoco expresa lo que es Santa Cruz hoy, un resumen de Bolivia con su diversidad social, económica, etc.", argumentó.

También coincide con otros analistas en una fragmentación del voto, que puede cambiar con el 30% de indecisos, blancos y ocultos en el país, pero no cree que beneficien de forma contundente a Camacho. 


"Sobre si Camacho pueda repuntar en 43 días en otros departamentos, dicen que en política nada es imposible, pero esto parece una de las cosas irreversibles, no veo que alguien que está con 0 a 1,7% pueda cambiar el tablero, más aún si no expresa lo que pide el votante sediento de propuestas, visión nacional, de un discurso de integración", cierra.

Asamblea Legislativa

Los tres analistas consultados tienen en común la idea de que el MAS, si bien podría tener una parte importante, sobre todo de senadores por la preferencia de Arce en seis departamentos, no volverá a sentar hegemonía.

"A Arce le favorece la cantidad de senadores en la Asamblea. Como se ve en la encuesta actual, el Legislativo se ve más plural y variopinto, hay más diversidad  y si no se llega a acuerdos, habrá conflictos internos porque el MAS no tendrá los dos tercios, y estaba acostumbrado a imponer. El desafío será generar pactos para avanzar, se ha puesto más complicada la situación", dice Peralta.

Arequipa concuerda en que los bolivianos verán una Asamblea bien repartida, lo que obligará a que Mesa cambie un poco el perfil que ha tenido en estos meses. "Ya van seis meses de encuestas que hace Ciesmori y además Mesa no sube más de un punto, así que en realidad el gran perdedor en la encuesta es él", explica.

Valverde augura un senado con presencia mayoritaria del MAS, pero con la certeza de que no habrá hegemonía, "está en bajada, hace cinco años tenía 61% de la votación, hoy tiene casi un tercio de eso, eso es signo claro de que nunca más tendrá los dos tercios. Otra cosa clara es que estamos en el umbral de una segunda vuelta, puedo afirmar que la segunda vuelta que no tuvimos el año pasado la tendremos este 2020", predice.