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Santa Cruz está nuevamente ante el desafío de construir un liderazgo que se proyecte y consolide a escala nacional. Luis Fernando Camacho tiene esa posibilidad si es que llega este domingo a la Gobernación y hace una gestión correcta, en lo técnico y lo político.

Así lo ve el analista José Orlando Peralta, quien consideró que Camacho puede hacerlo si es que hace una buena gestión “técnica y, principalmente, política dedicada a posicionar y construir un capital de trabajo que logre articular la oposición nacional en contra del MAS, sin necesidad de confrontar”.

De hecho, aseguró que tiene una ventaja ante el resto, una bancada nacional en la Asamblea Legislativa Plurinacional, es decir, un espacio en la distribución horizontal del poder y cómo gobernador podría ser un actor vertical. “Tiene las condiciones y el contexto. Ahora veremos cómo se comporta él en los próximos cinco años, si es un político maduro o si se irá por las ramas”, aseguró.

El abogado Daniel Valverde, por su parte, sostuvo que Camacho tejió una alianza regional que le permitió convertirse en el candidato que representa simbologías específicas: cruceñismo y antimasismo.

También tiene en su discurso la autonomía versus el centralismo. “Una cosa es ganar una elección y otra es gobernar y hacer política. Tiene debilidades de lectura de la realidad” y que eso se ve a leguas en un programa muy ambicioso, con términos como robótica, modernidad, desarrollo productivo, pero con muchas fisuras en el ámbito social.

“Santa Cruz tiene niveles de pobreza e insuficiencia de servicios básicos que deben ser atendidos, y entender que tenemos una región plural, con mucha migración por ejemplo”, manifestó.

Para proyectarse a nivel nacional, debe cambiar su discurso que se basa en el cruceñismo y anticruceñismo. “Tiene una bancada nacional, pero muy débil, y con grandes fisuras internas en apenas tres meses. Su desafío es proyectarse con un discurso más nacional, no tan regional”.

El analista Carlos Cordero planteó por ejemplo que es necesario un nuevo cambio a la Constitución. “Estos cinco años entraremos a debatir reformas constitucionales, y en ese marco se van a arrastrar sin escapatoria el Pacto Fiscal, también la profundización de las autonomías”.

En ese tema, Camacho puede consolidarse. “El Gobierno se abrirá y será un buen momento para repartir las cargas y podría ceder en eso, profundizar la descentralización, darles más dinero a las regiones, más responsabilidades y que cada quien trabaje por su propio desarrollo”, aseveró el politólogo Cordero.

El analista Paul Antonio Coca, dijo que lo primero que se juega el país en esta elección es la definición sobre si se implementa o no el tema autonómico.

Pando, Santa Cruz, Tarija ya tienen estatutos en vigencia, por ello elegirán vicegobernador por primera vez. “Pero falta mucho por avanzar. Hay una redistribución inequitativa de los recursos que el Estado genera. El 85% lo maneja el nivel central y el resto lo dividen las entidades territoriales. Las autoridades ya deben hablar de un pacto fiscal”.

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