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Misteriosamente, luego de ex­presar una férrea oposición pa­ra que sea aprobado el paso del puente que nacerá en Porongo, el cual tiene que empalmar en la avenida Roca y Coronado, la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra dio su aprobación.

Pre­viamente, el Gobierno había pospuesto un acto mediante el cual iba a declarar ruta na­cional a la mencionada vía, dando así un espaldarazo a los proyectos privados que están construyendo urbanizaciones de lujo, pasando el río Piraí.

Detrás de la sorpresiva de­cisión del burgomaestre Percy Fernández, según el secreta­rio de Gestión y Coordinación Institucional, Jorge Landívar, estuvo el hecho de que se dejó de lado la intención guberna­mental de la conversión en ru­ta de interés nacional el cuarto anillo oeste, hasta empalmar en la otra orilla del río con las vías porongueñas, las cuales comu­nican una serie de urbanizacio­nes, en especial cerradas y de alto valor económico. 

Sin embargo, la presidenta del Concejo, Angélica Sosa, en su cuenta de Facebook, aseguró que el impedimento para dar luz verde al puente

 por la Roca y Coronado era que no cumplía con los requisitos de protección del cordón ecológico, pero que, el diseño al ser modi­ficado técnicamente, ahora no tiene impedimento. 

Hugo Siles, asesor del Consejo Nacional de Lucha contra el Trá­fico Ilícito de Drogas (Conaltid), ponderó que luego de seis meses de reuniones entre autoridades de Porongo y de Santa Cruz de la Sierra, al fin se hayan puesto de acuerdo para permitir la cons­trucción de un puente sobre el Piraí, para integrar la futura re­gión metropolitana.

“Se coincidió en la necesidad de interconexión vial entre am­bas comunas; que la infraestruc­tura del puente no debe dañar el sistema de protección anti inun­daciones de la ciudad; y así como para dar soluciones a la movilidad urbana de los dos municipios”, manifestó Siles.

 A su turno, Jorge Landívar, re­cordó que al declarar ruta nacio­nal el Estado mellaba la autono­mía y el territorio municipal, por ello se llegó a un acuerdo, el de corregir el proyecto del puente, hallando respuesta favorable. “Se puso por delante que los pi­lotes no hagan de diques en caso de riada, así como la salida hacia el parque de Los Próceres que esté al nivel de la llanura de inunda­ción, y que se proteja el cordón ecológico”, acotó Landívar.

Críticas

Para el abogado municipalista José Luis Santistevan, la actuación de la comuna cruceña en el tema de puentes “solo fue de puro capricho político, carente de fun­damentos jurídicos.

La Alcaldía accedió a dar el permiso porque vio que el Gobierno sí o sí apoya la construcción del puente, al de­clararlo ruta nacional”, expresó. En el tema medioambiental, el ingeniero civil Javier Mendívil, sugiere que para cada puente se haga una consulta pública.

“Se debe zonificar el área de in­fluencia del puente, ver la red vial y los aforos de tráfico vehicular, y, por último, no olvidar de proteger el cordón ecológico y los diques defensivos”, anotó Mendívil, aparte de pedir que sea cerrado el final de la radial 19 para unir nuevamente el curichi La Madre.

Por último, Eliana Torrico, del Colectivo Árbol, los tres niveles de Gobierno están incurriendo en la comisión de delitos al vulnerar le­yes nacionales que protegen el río Piraí y el Cordón Ecológico.

 “Lo más grave es que han vul­nerado la autonomía de los go­biernos municipales administra­dores exclusivos de su territorio, al usurpar sus competencias declarando ruta departamental (el puente Metropolitano) y ruta nacional (el puente Village). Han encontrado un mecanismo que a simple vista pareciera ‘legal’ para cometer una ilegalidad sobrepa­sando competencias del nivel municipal”, acotó la activista.