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"Este tema de los bloqueos (de carreteras) se convirtió en un debate político que tiene enfrentadas a las comunidades con las que compartimos territorio y caminos. Hay enfrentamiento, división y esto afecta sobre todo a quienes no apoyan la medida", expresó el secretario general de la Federación de Campesinos de Santa Cruz, Franklin Moreno, al lamentar el hecho.

Los bloqueadores impiden la llegada de alimentos básicos e insumos médicos a las ciudades, incluso no permiten el paso de las ambulancias ni de cisternas con oxígeno para hospitales.

A decir de Moreno, los más afectados son quienes no se sumaron a estas medidas de presión. "Somos unos 200.000 campesinos afectados y en caso de que las autoridades no resuelvan nuestros problemas  por culpa de los bloqueos, nos vamos a unir a las convocatorias de los comités cívicos. No es posible que la gente del campo se enfrente", apuntó el dirigente, que expuso que los mayores afectados se encuentran en la Chiquitania.

Situación en Tiquipaya

Un dirigente que prefirió no revelar su identidad informó a EL DEBER que hay división entre los bloqueadores, puesto que algunos han cometido excesos, afectando la vida diaria de los vecinos de la zona de Tiquipaya (Santa Cruz).

Según este dirigente, esta situación tiene intranquilizados a los pobladores de la zona, incluso porque algunos bloqueadores hacen quedar mal a la comunidad por sus actitudes radicales. "Las personas radicales son quienes quedaron a cargo de los bloqueos, ya que mucha gente se rebela porque esta es época de cosecha", explicó.