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Hace un mes asumió la Secretaría de Seguridad Ciudadana, una de las reparticiones más complejas de la Alcaldía, que tiene bajo su tuición el control del comercio, el tráfico, los locales nocturnos y otros sectores conflictivos.

Carlos Moreira -que siendo director de Tráfico y Transporte logró que los trufis interprovinciales solo ingresen hasta el segundo anillo- viene encabezando controles rigurosos contra las rocolas clandestinas y ha empezado a poner orden al comercio informal.

Pese a las protestas y demandas en su contra, asegura que no dará marcha atrás en los operativos y anuncia que el próximo paso será recuperar los espacios públicos invadidos.


_Los ‘rocoleros’están movilizados, reclamando por el cierre de sus locales...
Hay que dejar claro que estos locales estaban funcionando de forma clandestina y es hora de poner orden por la seguridad de los vecinos. En tres semanas de controles hemos clausurado 68 rocolas, todas clandestinas. Son negocios que no tienen licencia para funcionar ni para vender bebidas alcohólicas y, además, no reúnen las condiciones mínimas para expender bebidas alcohólicas, por lo tanto, no hay forma de darles si quiera una prórroga para que regularicen su situación, como ellos piden. Si quieren abrir deben cumplir la normativa vigente, que establece que una rocola no puede estar cerca de otra, no puede estar a 250 metros de un colegio, de la Fiscalía, de la Policía, de colegios, de cancha polifuncional, de centros de salud ni de iglesias.

Lamentablemente la mayoría de las rocolas que hay en la ciudad no se enmarcan en estas normas; en toda la ciudad hay al menos 8.000 rocolas clandestinas.

_La proliferación de locales nocturnos no es un problema nuevo. ¿Qué le hace pensar que podrá poner orden?
Tengo el respaldo de las normas y del alcalde, y el apoyo de la Policía y de la Fiscalía.
Existe una normativa nacional (Ley 256/2012) y un decreto edil de 2016, que establecen los pasos para que un local pueda vender bebidas alcohólicas y hay que hacerlas cumplir. Antes de abrir, los dueños de locales deben asegurarse de enmarcarse en estas normas, pero muchos no lo hacen. Prueba de ello es que solo un 20% de los locales que hay en la ciudad tiene licencia de funcionamiento y permiso para vender bebidas alcohólicas. Hay que aclarar que para ellos sí hay un plazo, de 180 días, para cambiarse de lugar en caso de que un algún colegio o centros de los mencionados anteriormente se instalen cerca. Para ellos sí hay plazo, para los ilegales no.

_Poner orden le ha valido una demanda. ¿Qué dice al respecto?
Bueno, que aquel que denuncia debe tener el sustento legal, porque quien pretende una acción debe tener pruebas o sustento para ello. Si usted denuncia y no tiene el sustento, es pasible a otra denuncia por repetición, es decir, que puedo hacer una contrademanda.

_¿Lo va a hacer?
Voy a esperar que me notifiquen de manera formal para hacer uso de ese derecho.

_Usted dice que cuenta con el apoyo de la Policía y Fiscalía. ¿De qué tipo es?
Respaldan nuestro trabajo, coadyuvando en el control. Todos los operativos los hacemos con presencia policial y fiscal y, por lo tanto, todo lo que hacemos es siempre enmarcado en la norma y sin incurrir en exceso. La Fiscalía nos acompaña en los operativos para constatar si hay presencia de menores de edad. Si hay niños, se investiga si está incurriendo en trata y tráfico de menores con fines de explotación laboral y sexual.

_¿Van a continuar con los operativos?
Por supuesto, no hay marcha atrás. Por el contrario, vamos a expandir nuestro radio de acción a otros distritos, en el caso de las rocolas. Tenemos cuatro años para estar con los controles bajo los tres pilares que el alcalde nos ha encomendado: vigilancia pública, protección social y alerta ciudadana. El alcalde y la presidenta del Concejo están informados de todo lo que hago.

Ahora estamos enfocados en todo lo que sea expendio de bebidas alcohólicas y luego vamos a recuperar los espacios públicos que están avasallados, ya sea por vendedores ambulantes, talleres mecánicos, entre otros negocios. Vamos a recuperar de a poco los espacios públicos.

_Otro sector que está movilizado es el de los minibuseros, pidiendo autorización para operar...
Los choferes, agrupados por Fedetracruz, pretenden que se les legalice sus rutas y eso no va a ser posible porque operan con minibuses y estos están prohibidos. Pretender reconocerles un derecho para que presten un servicio público a título de trufis es ir en contra del plan de ordenamiento del transporte vehicular que tenemos. Queremos eliminar los micros para meter vehículos de mayor capacidad, imagínese meter minibuses, eso no puede ser. Cualquier posibilidad de autorizar minibuses en el sector urbano está descartada