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El Gerente de la Unidad de epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, lamenta que no se haya escuchado las recomendaciones del COED y ahora se evidencian focos de contagios familiares relacionados con las fiestas de graduación y promoción escolares. Al menos son cinco colegios que están relacionados con la ola de contagios, señala Hurtado.

La masiva concentración que se produce en estos eventos los convierte en "aceleradores de contagio" al no respetar las medidas básicas de distanciamiento y utilización de barbijo, remarca Hurtado. Destaca que los contagios comienzan a ser evidentes entre los 7 y los 10 días posteriores a la exposición.

El epidemiólogo califica a estos encuentros como "disparadores de la epidemia" puesto que los jóvenes se reúnen sin considerar los riesgos que conllevan. "Al retornar a sus casas, son trasmisores del virus; y si bien ellos pueden mostrar síntomas leves, en sus familias conviven con grupos de riesgo", observa.

Al estudiar los patrones de contagio en los últimos días, el Sedes ha detectado diversos brotes familiares que se vinculan con los eventos de graduación y promoción. A pesar de que estos eventos cuentan con un protocolo de bioseguridad aprobado para conseguir el permiso, no siempre se ejecutan tal y como se han planteado.

El presidente del COEM, Emiliano Cronenbold, reconoce que desde la institución se aprueban casi el 70% de las solicitudes que reciben "porque cuentan con el protocolo adecuado". Explica que los permisos consideran el cumplimiento de medidas como la limitación de aforo o el distanciamiento de las mesas, "pero lamentablemente muchos no lo han cumplido".

Para Carlos Hurtado, la apertura de algunas actividades supone un riesgo que se debía considerar, pero reclama que "la flexibilización no es sinónimo de la irresponsabilidad". Apunta a los responsables de los eventos que no exigen el cumplimiento de las normas dispuestas y que, además, muchas veces se convierten en cómplices tratando de engañar a las autoridades.

Tanto desde la Alcaldía como desde el Sedes se comprometen a ser más rigurosos con los controles. Pero también destacan que sin la colaboración de las personas, es imposible supervisar todo. "La Policía no puede estar detrás de todos" apunta Hurtado, para quien, en estos momentos de rebrote de contagios apela a "la conciencia social para que se cumplan las pautas".

Del mismo modo, Cronenbold reconoce que "falla la parte coercitiva, puesto que no se logra contar con personal necesario para controlar todos los eventos". Eso sí, destaca que son muchos los eventos que respetan los protocolos y cumplen las normas, aunque otros "no actúen de buena fe".

Desde el COEM adelantan que en las próximas horas, la alcaldesa, Angélica Sosa, emitirá una normativa para regular las fiestas de Navidad y fin de año, detallando los horarios y los aforos permitidos. Cronenbold recuerda que todos los organizadores que estén preparando eventos deben tramitar las autorizaciones correspondientes.


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