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Por Marco A. Curi Melgar

Una larga fila de ciudadanos soportando los fuertes rayos de sol y las altas temperaturas que superaban los 30 grados, esperaba afuera de los predios de la Feria Exposición de Santa Cruz (Fexpocruz) en busca de vacunas contra el Covid-19. La mayoría reclamaba porque la falta de coordinación entre las autoridades de los tres niveles de gobierno, a consecuencia de las diferencias ideológicas, impide contener los elevados casos positivos de coronavirus, los peores registros desde que se detectó el primer caso en Bolivia, en marzo de 2020.

En Santa Cruz se produjeron 24.671 nuevos casos de coronavirus entre el 26 de diciembre del año pasado y el 1 de enero de 2022. Esa fue considerada la peor semana en casi dos años de pandemia en el país, según el informe suministrado por el Servicio Departamental de Salud (Sedes). Además, el miércoles 5 de enero fueron reportados en el departamento 6.286 casos positivos de Covid-19, la cifra más alta desde marzo de 2020.

La Gobernación (de Santa Cruz) debe organizarse mejor para satisfacer la demanda de la población con el incremento de más puntos de vacunación, por ejemplo, aumentando más personal de salud; y para ello, deben coordinar con el Ministerio de Salud en lugar de buscar enfrentamientos”, afirmó Arnold Rocha, un enfermero de 26 años de edad.

Similar criterio es el de Vanesa Peña, ama de casa de 40 años, quien observó que hay una insatisfacción colectiva por la falta de atención de las autoridades competentes de los distintos niveles de gobierno, mientras que los casos se multiplican y se llenan los nosocomios de pacientes, a pesar de la cantidad de gente inmunizada.

El constructor Jhonny Mansilla, de 41 años, apuntó dos problemas fuertes que son los factores comunes en los nueve departamentos del país, como el incremento de casos positivos con Covid-19 y el desempleo a consecuencia de la misma pandemia, debido a que el sector empresarial se vio obligado a despedir a sus funcionarios.

 Cuestionó la gestión del Gobierno nacional del presidente Luis Arce, que en lugar de trabajar de la mano de las gobernaciones y las alcaldías para combatir al enemigo invisible, se dedicó a perseguir a los opositores.

El técnico de refrigeración José Luis Vaca, de 34 años, observa que uno de los problemas es la falta de coordinación del Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra, al pretender exigir el carné de inmunización cuando no hay las condiciones para hacerse la prueba ni vacunarse, porque son insuficientes. 

Las críticas también las hace llegar al Sedes ante la falta de personal para vacunar a la población, “lo que demuestra que el discurso político está muy lejos de la realidad de los bolivianos”.

Largas filas

El ejecutivo de Ventas, Mario Cuéllar, de 41 años, lamentó que la gente hace largas filas perdiendo todo un día y al final se encuentra con la sorpresa de que se acabaron las primeras dosis de la inmunización, provocando la molestia por los perjuicios ocasionados.

Comentó que una cosa es el libreto que manejan las autoridades políticas, y otra muy diferente es la situación en que se encuentran los bolivianos al no sentirse atendidos como corresponde.

Para Cirila Condori, ama de casa de 45 años, la única forma de satisfacer la demanda de la población en busca de la vacuna, es aumentar los puntos de inmunización y contratar más personal de salud.

“El discurso de nuestras autoridades es pura mentira, por un lado, dicen que se está logrando vacunar a la mayoría de la población, pero en la fila nos enteramos de que se acabaron las primeras y segundas dosis”, protestó Condori.

El vendedor de comidas Raúl Marca, de 35 años, comentó que los principales conflictos de los ciudadanos son el incremento de casos positivos de coronavirus y la insuficiencia de centros de vacunación, lo que deja a muchos  sin recibir la dosis.

Marca pide dejar de lado el enfrentamiento entre Gobernación y Gobierno central, ya que al final el más perjudicado es el que menos recursos tiene y son las mayores víctimas de la pandemia.

Asimismo, el confeccionista de 28 años, Richard López, lamentó la falta de previsión de los distintos niveles de Estado para enfrentar la enfermedad viral, porque a pesar de las vacunas, el Covid-19 sigue cobrando vidas en el país.

“Los políticos nos venden ilusiones al garantizar que la cobertura de vacunas alcanzará la inmunidad de rebaño, pero no bajan de 5.000 casos diarios en Santa Cruz”, señaló mientras caían de su frente gotas de sudor esperando su turno. Al final, se le informó que las dosis de vacunas se habían agotado.

El carpintero Anselmo Canizares, de 42 años, evidencia la falta de trabajo y el aumento de casos positivos de coronavirus con la entrada de la cuarta ola en Bolivia.

Rechazó la polarización del discurso de las distintas autoridades, “como el resentimiento del presidente Luis Arce contra Santa Cruz, el enfrentamiento directo del gobernador Luis Fernando Camacho y el incumplimiento de las promesas del alcalde Jhonny Fernández con la instalación de una planta de oxígeno, que no se construye hasta la fecha”.

A su vez, el pastor evangélico de 64 años, José Antonio Castro, expresó su molestia por las largas filas y la obligación de las autoridades a que la población presente su carné de vacunación, lo que ve como un atentado a los derechos constitucionales. 

Sin embargo, el gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, asegura se incrementaron los puntos de vacunación de 36 a 42 y que hay las dosis suficientes para inmunizarse, a pesar de que están trabajando con personal diezmado.

Sedes aumentó a 42 los puntos de vacunación

El gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Carlos Hurtado, negó que se haya descuidado la atención en los puntos de vacunación y, por el contrario, aumentaron de 36 a 42 en Santa Cruz. 

“Es evidente que se está viviendo un fenómeno epidemiológico intenso con las alarmantes cifras de contagios que se reflejan con el comportamiento de la gente en las fiestas de fin de año “, apuntó.

Sin embargo, la población se relajó en la asistencia de los puntos de vacunación, “pero eso no significó ningún cierre, al contrario, se ampliaron seis centros más”.

Apuntó que en los últimos días debido a la sicosis de los ciudadanos por el coronavirus, y la circulación de la influenza, la gente volvió a los centros de inmunización e incluso se logró vacunar en una sola jornada del lunes 3 de enero, a casi 23.000 ciudadanos.

Dijo que los horarios de atención son de 8:00 a 14:00 o de 8:00 a 16:00 en otros establecimientos. Aclaró que se pueden acabar las dosis en algún punto por algunos días, pero hay lugares estratégicos como la Feria Exposición de Santa Cruz (Fexpocruz), la Universidad De Aquino Bolivia (Udabol) y la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), donde siempre estuvo saturada la atención.

Hurtado pidió tranquilidad y agregó que el Sedes abrió puntos transitorios como mercados, colegios y otros que sean necesarios.

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