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Unas 50 personas, la mayoría mujeres, habían instalado un doble bloqueo en la ruta al norte. Tras superar la tranca de Warnes, una hilera de gomas y llantas cruzaban el asfalto. Un poco más allá, la ruta estaba cortada con un promontorio que refuerza el bloqueo. Alrededor de las 6:00 de la mañana, 10 policías lograron mantener el control de la zona y  con el refuerzo de un contingente policial persuadieron a los bloqueadores para que levanten la medida.

Seis puntos de bloqueo permanecen vigentes en el departamento y mantienen las vías estratégicas cerradas. En Yapacaní se registran dos puntos de bloqueo; la ruta a los valles ha concentrado a los movilizados entre Samaipata y Mairana; y en la Chiquitania son tres puntos activos: San Julián, El Puente y Santa Rosa.

El presidente de los Comités Cívicos Provinciales, Fernando Larach, considera que estas medidas de protesta agravan la situación de alerta que vive el país y afectan, de manera directa, a la población. 

Como institución habían emitido un ultimatum que se cumplió este miércoles, para que los movilizados liberaren las rutas. Larach destaca que la colaboración entre pobladores y cívicos de San José permitió el desbloqueo de la ruta Bioceánica a la altura del Tuná.

"Ayer asumimos la determinación de, primero, intentar el diálogo para evitar que nos acusen de incitar a la violencia, como están acostumbrados a hacerlo". Larach explica que desde la jornada de ayer han dispuesto mecanismos de diálogo con los puntos de bloqueo para suavizar o aliviar las medidas.

En Santa Rosa ya se ha llegado a un acuerdo para que no se perjudique a la población. Los bloqueadores permitirán el paso de insumos médicos y alimentos de manera permanente además de facilitar el paso de vehículos periódicamente con pequeños cuartos intermedios.

Larach destacó que también se estableció contacto con los bloqueadores de El Puente para conseguir soluciones similares.

Sin embargo, señala que la situación en los otros puntos de bloqueo es bastante más compleja. "Tenemos información, rumores, que entre Mairana y Samaipata los bloqueadores están provistos de dinamita y pueden destruir el puente vial que une ambos municipios".

La tensión en Yapacaní y San Julián también es extrema y por eso Larach convoca a la cautela antes de asumir cualquier medida. Agrega que como Comités Cívicos de Provincias, "queremos las vías expeditas y vamos a trabajar para eso", sobre todo ante la incapacidad de resolver los bloqueos por parte del gobierno.

Por su parte, al menos cuatro ministros han anunciado que asumirán las acciones necesarias para permitir el libre tránsito y garantizar el abastecimiento, sobre todo, de oxígeno que se requiere con urgencia.