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A convocatoria del Comité pro Santa Cruz, cívicos, activistas y ciudadanos se concentraron a los pies del monumento al Cristo Redentor y luego se dirigieron hacia la zona de Tiquipaya, próximo a Jorochito, con la finalidad de garantizar el desbloqueo de la carretera.

El presidente del ente, Rómulo Calvo, encabezó la comitiva de unas 1.000 personas. El traslado se hizo momentos en que en esos precisos instantes, en la sede de Gobierno, la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) determinaba la suspensión de los bloqueos de rutas y de otras medidas de presión.   

Antes de partir, Calvo señaló a EL DEBER que la movilización es pacífica y que busca persuadir a los bloqueadores para que desistan de nuevos cortes de ruta, pues este tipo de medidas afectan al bienestar y a la salud de la población, especialmente de la gente enferma.

"No estamos yendo con armas o palos, pero no vamos a permitir que vengan a abusar y atentar contra la vida de los bolivianos", expresó Calvo.

Además, indicó que el país no está para elecciones y que no se ha demostrado que haya garantías para ir a las urnas.

Campesinos

Ante el anuncio de que los cívicos acudirían a Tiquipaya, en la ruta a los Valles cruceños, el exdirigente campesino Joel Guarachi dijo que la idea era contraproducente y una provocación. "No queremos lamentar enfrentamientos", expresó. 

Guarachi señaló que la COB declaró cuarto intermedio a los bloqueos y que no quedó nadie en el punto instalado en Tiquipaya. No obstante, ante el anuncio de los cívicos de desbloquear 'pacíficamente', los movimientos sociales movilizados aguardan por nuevas determinaciones.

El exdirigente campesino dijo que las personas movilizadas volvieron a sus lugares de trabajo, ya que la mayoría son productores agrícolas y estos son tiempos de cosecha.