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Desde el lunes 26 de octubre y con la ampliación del horario de circulación, el trasporte público puede trabajar hasta las 24:00. Desde el municipio cruceño se ha reforzado las acciones de vigilancia y control para que las unidades de transporte público mantengan los protocolos de bioseguridad.

El secretario de Movilidad Urbana, Rolando Ribera, participó personalmente del operativo de inspección que se desarrolló el lunes por la noche. Ribera recomienda “no bajar la guardia, puesto que el coronavirus no se ha ido”.

El responsable municipal recuerda que los vehículos públicos deben respetar las medidas dictadas por el Comité Operativo de Emergencia Municipal (COEM). Durante la acción de vigilante advertía que los micros “no pueden exceder la cantidad de pasajeros más allá de lo permitido, nadie puede ir de pie”.

El protocolo de bioseguridad, además de la limitación en la cantidad de pasajeros, dispone el uso obligatorio de barbijo, el acceso permanente a alcohol en gel o líquido y mantener las ventanas abiertas para que el aire fluya constantemente.

Ribera señala que, con las medidas de control, “no se trata de ser alarmistas, sino de actuar de acuerdo a una realidad” que afecta a todos.

Finalmente, el secretario de Movilidad Urbana recordó que los incumplimientos por parte de los micreros pueden suponer “sanciones pecuniarias y también con trabajo o labor social”.