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La concejala Lola Terrazas (Comunidad Ciudadana) hizo una visita sorpresa a la guardería del Nuevo Mercado Los Pozos y constató el mal uso que le están dando los gremiales a dichos ambientes, pues los han convertido en sus oficinas.

Ante esta situación, funcionarios de la Dirección Municipal de Mercados pidieron a los dirigentes gremiales de dicho centro de abastecimiento el desalojo de la guardería. 

Por su parte, los gremiales piden la destitución del administrador del mercado y de los funcionarios municipales que no han podido hacer funcionar la guardería. Además, en represalia por la solicitud de desalojo de las instalaciones ocupadas, los gremiales precintaron la oficina donde funciona la administración del mercado e impidieron el ingreso de los funcionarios a la misma.

Ante la falta de funcionamiento de la guardería, los niños, hijos de las comerciantes, juegan en los pasillos del mercado ignorando que cuentan con lugar especial para ellos. 

Lola Terrazas, que ahora es vicepresidenta del legislativo municipal, dijo que tres veces tuvo que acudir al Nuevo Mercado Los Pozos para que funcionarios de la Dirección de Mercados atiendan su denuncia sobre mal uso de la guardería. El próximo reto, explica la concejala, será ver la guardería atendiendo a los menores de edad.

En la última visita, junto a los responsables de la dirección de Mercados, se conminó a los dirigentes gremiales para que desalojen los espacios destinados a la guardería. Cuentan con diez días hábiles para ello.

Sin embargo, la disputa entre autoridades y dirigencia gremial continua. Un día después de la orden de desalojo, las oficinas del administrador del mercado municipal amanecieron precintadas en represalia por las denuncias.

Terrazas reconoce lo difícil que resulta poner orden en el mercado. "Se percibe una conducta de miedo a la dirigencia por parte del administrador del mercado", explica. Parte del poder de los gremiales se observa en "la influencia que tienen para cambiar a los administradores".

Mientras los niños siguen jugando en los pasillos del mercado o en el mismo parqueo, la guardería funciona como oficina de las diversas asociaciones gremiales. Por su parte, los dirigentes justifican la ocupación de dichos ambientes ante el abandono de las mismas y la falta de intervención por parte de las autoridades.

La concejal de CA reconoce esta situación y cuestiona la falta de políticas eficaces por parte de la Secretaría de Desarrollo Humano. Se trata de una escalada de responsabilidades. "La secretaría no cumple con su papel para que la infraestructura funcione: no existe una política que facilite a las mamás la inscripción de sus hijos, no se socializa sus servicios entre los gremiales y los vecinos; hay un retraso por la falta de destino de personal", dice.

A la hora de cuestionar a los responsables, también señala al administrador del Mercado, quien sabía de la ocupación del local, pero tampoco actuó en su momento. "La guardería es un servicio para las madres gremiales y sus hijos. Al ser pública, puede servir a los vecinos de la zona", afirma. Los problemas para la funcionalidad parten desde el mismo instante en que se quiere matricular al menor. "La inscripción a la guardería es en La Morita, por la avenida Santos Dumont y tercer anillo, es lejano y mucho ajetreado para llegar", contaron las gremiales a Terrazas.

Pero más allá del desalojo a las directivas gremiales, Terrazas apunta a la habilitación de la guardería para que cumpla su función. "Queremos conocer los plazos dispuestos por el municipio para que las madres puedan dejar a sus niños", añade.

Durante la pandemia, la guardería atendía entre 25 y 30 niños cumpliendo la normas de bioseguridad recomendadas por las autoridades de salud. Su ocupación puede ser mayor una vez se levanten las restricciones de cupos en espacios cerrados.


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