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Leonardo Nogales Suárez (41) aceptó un procedimiento abreviado y una condena de 30 años de cárcel declarándose autor de la muerte violenta de su hijastra de 14 años, a la que abusó sexualmente antes de matar.

El Ministerio Público, representado por el fiscal Julio Bustos, firmó el acuerdo con el imputado, que de manera voluntaria pidió el abreviado tras inculparse.

El hombre fue detenido el lunes después de permanecer prófugo desde el 10 de julio. Según las investigaciones desarrolladas a la cabeza del director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), Paúl Saavedra, el sujeto dormía en una misma habitación junto con su pareja y ocho menores de edad, entre hijos suyos e hijastros.

También se conoció que el sujeto, de ocupación albañil, llegaba borracho al inmueble y no solo agredía a su esposa, sino también abusaba de las niñas. Su pareja está detenida en Palmasola por no denunciar los vejámenes, por lo que los siete menores fueron acogidos por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia.

La captura

Saavedra informó de que también se detuvo a quien encubría a Leonardo Nogales, una mujer que atendía una chichería donde el sujeto se arrimó.

Según el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Johnny Aguilera, el sujeto pagaba Bs 50 a la mujer por darle cobijo y por guardar silencio sobre su paradero. Asimismo señaló que otra de las hijastras del detenido también habría sufrido vejámenes sexuales por parte de Nogales.

Las pesquisas señalan que después del crimen, Nogales viajó a Cochabamba en busca de refugio en la casa de uno de sus familiares, pero tuvo que regresar a Santa Cruz al haber sido echado por sus familiares que estaban enterados del crimen que cometió.

En el desarrollo de las investigaciones, la Felcv encontró a tres cuadras del lugar del suceso el cable que el hombre utilizó para asfixiar a la víctima. El objeto fue adjuntado al caso como una de las pruebas para imputar al autor del hecho.

Menores vivirán con su tía

La situación en la que quedaron los hermanos y hermanastros de la víctima es complicada, pues su madre ya fue enviada a la cárcel de Palmasola por encubrimiento.

Inicialmente, autoridades de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia hicieron inspecciones y detectaron un cuadro lamentable respecto a las condiciones de vida de los menores, pues no tenían donde dormir y estaban abandonados a su suerte. Por esta razón, la Defensoría quedó a cargo de la custodia y supervisión de los menores. Luego de las entrevistas y valoraciones sicológicas, de acuerdo con las normas los entregaron bajo la responsabilidad de una de sus tías que se comprometió a atenderlos en todo lo que pueda. Los menores recibían ayuda de un pastor de una iglesia evangélica a cuatro cuadras de donde vivían, donde tenían alimentación y les daban clases de forma gratuita.

La casa quedó abandonada

La casa donde vivían era de propiedad de Leonardo Nogales Suárez y de su mujer que está presa. Saavedra manifestó que el hombre, tras cometer el crimen, escapó y era complicado ubicarlo, pero gracias a datos del personal policial se logró la captura. Inicialmente había versiones de que el hombre se escondía en canales de drenaje como persona en situación de calle.

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