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El descongestionamiento carcelario en el país, y principalmente de Palamasola, es un problema de vieja data y, debido a la situación del coronavirus se hace aún más imperioso. Por ello, las medidas por las que se ha optado han sido un Decreto Supremo para indulto y amnistía, que son trámites judiciales que realizan las diferentes instituciones como Defensa Pública, Régimen Penitenciario, gobernación del penal y el Órgano Judicial, y que no precisan audiencias.

Así también, otro mecanismo son los procedimientos abreviados, que para comienzos de año ya estaban previstos, pero quedaron suspendidos debido a que se requieren audiencias, lo que implica reunión de personas y eso fue restringido por la cuarentena por coronavirus. Por tal motivo, se realizarán de forma virtual.

Ambas medidas tienen observaciones de parte de familiares de los internos. Por un lado, que el decreto de amnistía e indulto no alcanzaría a internos que, por diversos motivos no puedan reunir requisitos, considerando que hay muchas falencias como falta de documentación y otros. Y, en el caso de las audiencias virtuales, hay falta de condiciones técnicas y logísticas.

Pero, ¿cómo funcionarán cada uno de ellos? A continuación, lo explicamos.

Juicios abreviados

El gobernador de Palmasola, teniente coronel Luis Fernando Céspedes, señaló que en las instalaciones de Régimen Penitenciario, cerca de la entrada del penal, ya están dispuestas ocho computadoras y que se están haciendo pruebas e implementando las condiciones técnicas para que estén a punto el lunes 25, para arrancar con los 282 juicios abreviados.

La autoridad policial de la penitenciaría estima que por día se podrán realizar hasta 80 audiencias virtuales, dado de que se podrán dar hasta ocho de manera simultánea.

La fiscal departamental, Mirna Arancibia, señaló que se insistió durante 10 días con las otras instituciones para dar curso a esos 282 preacuerdos alcanzados con internos que aceptarán su culpabilidad en delitos como violencia familiar, hurto, robo, robo agravado, estafa, estelionato y otros. En estos juicios abreviados los reos reciben condena y, con eso, algunos de ellos podrán salir de inmediato, por ejemplo, si las penas no superan los tres años, mientras que otros podrán optar por acogerse al indulto si reúnen los requisitos, o a otros mecanismos legales para recuperar su libertad.

Arancibia explicó que ya se entregó a los jueces la lista de los procedimientos abreviados suscritos y que ya se elaboró junto con los jueces, Defensa Pública y Régimen Penitenciario, un rol de turnos para las audiencias.  

En estas audiencias virtuales los jueces y fiscales se contactan a través de la aplicación Zoom con el interno que estará en Palmasola junto con el abogado de Defensa Pública o su abogado particular. Sin embargo, los familiares de los internos hacen observaciones en relación a anteriores audiencias virtuales debido a la falta de condiciones técnicas y logísticas.

Señalaron por ejemplo que las cuatro computadoras que antes estuvieron funcionando en una primera instancia, en ocasiones se ‘colgaban’ y no tenían asistencia técnica necesaria; o también que algunos de los internos nunca han estado frente a una computadora y “no saben ni qué es dar Enter”. Así también observaron que en las primeras audiencias virtuales había dos computadoras en una misma sala, donde se realizaban dos audiencias a la vez, con parlantes, sin audífonos, por lo que interferían una con la otra. Otras dos computadoras estaban en un ambiente junto a una ventana y los internos debían observar con dificultad por el reflejo del sol, parados fuera de la sala.

“Las autoridades deben entender que esto no es un curso 'on line', está en juego la libertad de nuestros seres queridos, ellos tienen que tener la condiciones para atender a la audiencia”, señaló uno de los familiares.

Otro de ellos manifestó que las audiencias deben ser privadas puesto que pueden cohibir a algunos internos, respecto a manifestar sus delitos, si tienen cierto tipo de enfermedades y otras situaciones personales. Por esto señaló que espera que todos esos aspectos se tomen en cuenta y no sea solo la instalación de un mayor número de máquinas, sino de las condiciones logísticas. “Incluso entre los privados de libertad hay gente con conocimiento en sistemas informáticos que podrían colaborar porque los abogados defensores no pueden estar pendientes de las cuestiones técnicas”, señaló.

Indulto y amnistía

Según Javier Issa, viceministro de Régimen Interior, el indulto y la amnistía beneficiarán a entre 800 a 1.000 reos en Santa Cruz y entre 2.500 a 2.800 en todo el país.

El procedimiento consiste en la elaboración de carpetas de los internos que reúnen los requisitos dispuestos en el decreto, es decir, que sean mayores de 58 años, que tengan enfermedades crónicas, mujeres embarazadas, en etapa de lactancia y otras, que no hayan cometido delitos graves.

La amnistía procede a favor de las personas con detención preventiva, mientras que al indulto pueden acogerse las personas que ya tienen sentencias.

Las carpetas deben ser preparadas por los abogados de Defensa Pública y pasar por Régimen Penitenciario en la cárcel de Palmasola. De allí deben ser enviadas a los juzgados del Palacio de Justicia. El presidente del Tribunal Departamental de Justicia, Efraín Cruz, señaló que todos los jueces tienen la orden de homologar la solicitud de indulto o amnistía en un plazo de un día, una vez que reciban las carpetas.

Entre las observaciones surgidas en este punto, los familiares de los internos señalan que hay algunas falencias como que algunos internos no cuentan con cédula de identidad ni con el Registro Judicial de Antecedentes Penales (Rejap). En la reunión sostenida el lunes en el Palacio de Justicia estuvieron representantes del Sereci, Segip y la oficina del Rejap para coordinar acciones y viabilizar estos trámites.

Esto es, lo que sucederá en Palmasola desde el lunes; es lo que se ha acordado en varias reuniones entre diferentes autoridades y lo que permitiría descongestionar la cárcel. Es, en teoría, como deberá funcionar y que, en la práctica, deberá conocerse con resultados en números de internos que recuperen la libertad para descongestionar las cárceles.