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Saltaron las alarmas. Santa Cruz pasó de tener 1.934 muertos por Covid-19 a 3.527, tras la actualización de los datos estadísticos divulgados por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) la noche del domingo, 6 de septiembre. El secretario de Salud de la Gobernación, Joaquín Monasterio, salió a aclarar esta situación al señalar que el incremento de casos se debe a que, entre junio y julio, los establecimientos donde se procesan las pruebas de coronavirus fueron rebasados.

Según Monasterio, hay un problema estructural en el Sistema Nacional de Información en Salud (SNIS) que conlleva a deficiencias en cuanto a la puntualidad y oportunidad de los datos, ya que en su complejidad intervienen distintos subsectores, como la seguridad social y las clínicas privadas, que deben coordinar y exponer sus estadísticas.

Si bien Monasterio apuntó a que los establecimientos tienen la responsabilidad de informar sobre los casos y decesos por Covid-19, no hay una estructura que permita agilizar el manejo de datos, es decir, la ausencia de mecanismos como la digitalización para el manejo de información retrasa el procesamiento de datos; por ahora todo se realiza de manera manual.

A esto se suma la falta de recursos humanos y de personal capacitado en manejo de estadísticas. Esto es una muestra de 14 años de abandono por parte del Estado hacia el sector de salud y que repercute a los departamentos y municipios, según Monasterio.

"Hay fallas que se deben arreglar y son temas que obligan a tomar cartas en el asunto para hacer ajustes y exigir el cumplimiento de la responsabilidad de los subsectores de informar para dar claridad a la situación epidemiológica", admitió Monasterio.

Al ser una cantidad considerable de decesos, el secretario de Salud señaló a EL DEBER que es una situación lamentable, pero no repercutirá en el manejo de la estrategia contra la emergencia sanitaria porque los datos son pasados y no representan un problema, sino que se podrá subsanar a través del orden y el trabajo coordinado

Al respecto, Juan Saavedra, médico especialista en infectología, expuso que a escala nacional existe un subregistro sobre los datos del Covid-19, por lo que no es de extrañar que se actualicen los datos de esta manera, es decir, de un día para otro. Además, asegura que es algo que se da en todo el mundo.

No obstante, Saavedra observó que hasta ahora hay fallecimientos que se dan en los domicilios o que no se realizaron la prueba PCR (sin diagnóstico) y esto no son contemplados en las listas del sistema de salud pese a las sospechas de infección del virus.

"El Ministerio de Salud debería emitir un instructivo indicando a los Sedes que actualicen los datos de los casos confirmados y también de los fallecidos, así como un estudio de relevación de datos en el Servicio de Registro Civil (Sereci) y compararlo con el registro histórico de fallecidos. Esto es un estudio de canal endémico para comparar y tener datos reales de los fallecidos", planteó el infectólogo.

Para Saavedra, se debe mejorar el diagnostico precoz de enfermos con Covid-19 a través de puestos móviles que realicen la prueba PCR de forma gratuita, ya que la prueba rápida no es garantía.

Si no se toman en cuenta estas dos sugerencias (el relevamiento de datos con información del Sereci y la implementación de un adecuado sistema de diagnóstico), el galeno considera que este será otro aliciente para una segunda ola de casos por coronavirus.

Funcionarios de esta cartera de Estado señalaron que se trabaja para actualizar los datos y que la fuente directa sobre los casos positivos y fallecimientos son los Sedes.