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Ante las nuevas disposiciones de las autoridades locales para contener el rebrote de Covid-19 en Santa Cruz, surge el debate si el departamento debe o no mantener las medidas vigentes o tomar otras determinaciones más extremas para frenar el aumento de infectados. EL DEBER consultó a distintos sectores y los criterios dados varían.

Por ejemplo, el presidente del Colegio Médico de Santa Cruz, Wilfredo Anzoátegui, considera que no existen horarios en lo que el virus no esté activo, al contrario, está presente en el ambiente y las rutinas de las personas, por lo que la consecuencia se refleja en el aumento paulatino de la curva de contagios.

"La desventaja que tenemos hoy en día es que empezamos la segunda ola con 600 pacientes activos (actualmente son más de 2.800, según el Sedes) y antes (en marzo) solo teníamos un paciente que llegó del exterior. Ahora vivimos en una curva epidemiológica que da terror", enfatizó el galeno.

Para Anzoátegui, esta figura puede hacer que los casos se multipliquen y la situación se agrava por la falta de recursos humanos que atiendan a los enfermos. Observa que si Santa Cruz empieza a superar los 500 contagios diarios se avecina una catástrofe.

Según las disposiciones del sector público, las bases de las medidas sanitarias se apoyan en el fortalecimiento de la ley del uso de barbijo y de medidas sanitarias (se incluyeron sanciones y multas), el mantener los horarios de circulación y dar vía libre para que la gente acuda a los comercios sin la necesidad de la restricción de la cédula de identidad.

¿Cuál sería la alternativa? Anzoátegui explica que la ley del uso de barbijo no sería suficiente y que, con seguridad, las autoridades deberán convocar a nuevas reuniones para analizar nuevas medidas que se apliquen de forma paulatina y que la gente pueda entenderlas, debido a que también hay alerta por la crisis económica que 'patea' el bolsillo de los vecinos.

En un sondeo realizado por EL DEBER en Twitter, entre la noche del sábado y la tarde del domingo, 740 personas se manifestaron. El 52,7% de los internautas considera que se deben tomar medidas más drásticas. Mientras que el 28,5% cree que se debe retornar a la cuarentena rígida y el restante 18,9% dio su visto bueno para las medidas vigentes.

El tema de nuevas políticas comunicacionales (no contradictorias) es la sugerencia del médico infectólogo Iván Rodrigo Castedo. De acuerdo a su lectura, la situación señala que las decisiones de las autoridades dependen mucho del comportamiento de la población, pero advierte fallas en los mensajes que son enviados para que esta tome conciencia.

"No explican el por qué de las medidas y muchas veces se entra en un grado de desinformación aguda. En redes se comparte desinformación y falla la línea comunicativa, pero si se explica la importancia del barbijo y se convence al ciudadano, con seguridad hará caso y se llevarán adelante las medidas de mejor manera", apunta.

Castedo observa que la restricción de horarios sería contraproducente, ya que conllevaba a que la gente se aglomere en espacios como los centros de abastecimiento, por la apertura limitada. 

Considera que se debe difundir de manera masiva la importancia de aspectos como el uso de barbijo, cumplir con las normas sanitarias, explicar el motivo por el que se debe salir a la calle lo menos posible y diferenciar temas en los medicamentos (por ejemplo ve que la ivermectina da una sensación de seguridad que es falsa y lleva al ciudadano a relajar el tema de bioseguridad).

Desde el lado de la ciudadanía, el dirigente vecinal Omar Ribera afirma que la situación de las familias es desesperante y la gente se ve afligida por la situación económica, la cual no llegó a recuperarse con las flexibilizaciones de meses anteriores. "La gente se ve obligada a salir porque sabe que ya el próximo mes tienen que ponerse al día con sus deudas, los bancos no esperan", lamentó.

En este sentido, pidió al Gobierno central tomar nuevas cartas en el asunto para hacer frente a la doble crisis (sanitaria y económica). Para Ribera, con esta situación se debería descartar el retorno a la cuarentena rígida, sino más bien ser más rígidos en los controles sanitarios para que la gente acate las disposiciones vigentes para frenar los contagios, por lo que apunta a que también se debe trabajar en el tema de difusión de mensajes.

En lo que sí están de acuerdo los consultados es en el uso obligatorio de barbijo, el distanciamiento y la conciencia para evitar que la cifras sigan en aumento. A la fecha, Santa Cruz registra 47.803 contagios, 4.434 fallecidos y 2.892 casos activos, según datos de la Gobernación.

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