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“Los fines de semana siempre, históricamente durante toda esta pandemia, los laboratorios han procesado menos números de casos porque son menos muestras. Y a pesar de ser fin de semana se procesaron 350 pruebas solamente un domingo, cuando antes se procesaban 50 en promedio. Y todos los días (hábiles) realizamos casi 600 pruebas diarias de PCR. Las muestras se toman a los casos sospechosos, lo que significa que estamos teniendo 600 nuevos sospechosos diarios”, informó Marcelo Ríos, director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) Santa Cruz.

Según Ríos, esta situación muestra un relativo incremento, pero que no se refleja en los números oficiales. “Es en otros indicadores que observamos la inminencia de la posibilidad del rebrote. Es con los indicadores centinelas, es decir el índice de ocupación (de camas)”, explicó.

La autoridad del Sedes argumentó que los establecimientos han empezado a recibir nuevamente pacientes con sintomatología de Covid-19, y que muchos de ellos aún están esperando el laboratorio.

Otra pauta de que la pandemia podría estar repuntando, es que el Banco Regional de Sangre, de la Gobernación, ha mostrado nuevamente requerimientos de plasma hiperinmune para Covid-19, a diferencia de otras semanas, cuando ya no había requerimientos.

“El Banco de Sangre estaba casi con 1.000 plasmas de suero hiperinmune en stock y había empezado a ‘exportar’ a otros departamentos que necesitan ayuda, pero nuevamente han vuelto las solicitudes internas y por eso es la preocupación, la insistencia”, sostuvo.

Paralelamente, dice que en las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) se ha mantenido una situación serena, o de meseta, porque no hubo ingresos.

De acuerdo a Ríos, los susceptibles son aquellos que nunca han enfermado y los que enfermaron hace meses, pero que ya perdieron la inmunidad. “No olvidemos que en el máximo pico de casos, cuando en una semana tuvimos casi 5.000 casos, fue la parte más dura, y esas personas hoy en noviembre ya perdieron la inmunidad”, advirtió.

El titular del Sedes dice que ahora la población que está circulando por las calles es la que está propagando el virus y hay que recordar que un buen porcentaje son asintomáticos.

Cree que el problema es que los enfermos leves no están asistiendo a los centros de salud ni a hacerse la prueba, lo que ocasiona un subregistro.

“Ellos deben quedar registrados para detectar sus contactos y en qué momento la curva de la nueva ola empieza, de otro modo nos enteraremos en la mitad de la segunda ola, cuando los hospitales se llenen”, anunció.

Ríos dijo que el estudio de seroprevalencia, que ya se está realizando en el departamento cruceño, mostrará la magnitud de la pandemia, pero que por ahora es necesario que la gente vaya a realizarse la prueba, por la importancia de tener registros apegados a la realidad.

En la Caja Petrolera de Salud (CPS), han empezado a llegar nuevos pacientes, y en cantidad mayor, alertó Claribel Orozco, enfermera de la seguridad social.

“Se nota el mayor movimiento últimamente, solo en piso, ahora hay entre 15 y 25 pacientes”, dijo sin atreverse a dar cifra exacta.

En la UTI, explicó que hasta el pasado viernes había un solo paciente Covid-19, y que ahora hay como siete. “Muchos están llegando con enfermedades de base, ya llegan mal, por eso a veces mueren en cuestión de horas”, informó.

Retroceso en la apertura

La alcaldesa interina Angélica Sosa avisó que, de acuerdo al comportamiento de la población, en diciembre se aplicarán restricciones en ciertas medidas. La evaluación se hará esta semana en el Centro de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM) y, de acuerdo a los resultados, la apertura de los horarios y otras libertades, podrían volver a condicionarse

“De nuevo el Municipio trabajará en horario continuo, además, evaluaremos algunas medidas y retrocederemos si la gente sigue con acciones sin responsabilidad”, advirtió.

Sin embargo, Ríos no cree que se trate de un tema de horario continuo, sino de comportamiento consciente de la población. “Si vamos a reunirnos en lugares cerrados, al menos que sea con uso de barbijo en todo momento, y manteniendo la distancia, es lo mejor. Esta es la nueva normalidad, no queda otra, para evitar segundas olas, ya lo están sufriendo los países europeos, EEUU, etc.”, dijo.

Para Ríos, el peligro no se trata de nuevas cepas del virus, sino del comportamiento, porque la propagación es la que determina la segunda ola, “la mutación o nueva cepa lo que haría sería agravar la situación”, arguyó.

“La función del barbijo es para que uno no contagie a los demás. No solo es la población que debe respetar medidas como uso del barbijo, sino los responsables de establecimientos donde asiste la gente”, insistió Ríos.

Provincias

En caso del rebrote, Ríos dejó en claro que cada uno de los gobiernos municipales deberá regular y administrar los recursos necesarios para su población.

“Cada Gobierno municipal debe tener preparados sus planes de contingencia para rebrote. La Gobernación dará los lineamientos generales sobre cómo actuar, y el Sedes, lo mismo, por eso estamos ahora en el estudio de seroprevalencia, para identificar la magnitud en que ocurren los casos de Covid-19 en estos meses en los municipios, el estudio está en proceso y debe ser serio”, dijo.

Ríos insistió en que los gobiernos municipales son los responsables de sus insumos y de la respuesta inmediata. “Si tenemos buen mantenimiento, no habrá rebrote”, aseguró.

La Paz en calma, por ahora

En la presentación del informe epidemiológico semanal de La Paz, el director del Sedes de ese departamento, Ramiro Narváez, aseguró que la población está en la fase de recuperación continua, de desescalada, y que no han tenido reporte de brotes, sin embargo, aclaró que, viendo el comportamiento en otros países, el Sedes se mantiene en alerta permanente.

Narváez informó que La Paz también iniciará su propio estudio de seroprevalencia la próxima semana, tanto en la capital paceña como en El Alto, con una muestra de más de 4.000 personas.

Sobre el riesgo de escasez de medicamentos y de oxígeno ante una segunda ola, aseguró que el Sedes está trabajando para garantizar que no suceda lo de la primera escalada, pero que es algo que depende de todos los niveles involucrados.