La Fiscalía confirmó la identidad del ciudadano brasileño asesinado el pasado sábado en un inmueble de la zona de Equipetrol y reveló que la víctima recibió nueve impactos de arma de fuego. Las investigaciones apuntan a un posible ajuste de cuentas, mientras se indaga su situación migratoria y antecedentes en Brasil, donde era buscado por un caso de narcotráfico.
El Fiscal Departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos, informó que la víctima fue identificada como Rodrigo Ramos de Andrade, de 35 años, quien murió tras ser atacado a tiros mientras participaba de una reunión social en la que se miraba el partido entre las selecciones de Brasil y Marruecos.
“Se ha corroborado la identidad de la víctima; actualmente se realizan diligencias para establecer la forma de su ingreso al país, así como la verificación de posibles antecedentes”, señaló la autoridad.
De acuerdo con la fiscal del caso, Yolanda Aguilera, el hecho fue reportado mediante una alerta emitida por el Centro Automático de Despacho Integrado (CADI), que informó sobre una muerte violenta en un inmueble ubicado en la avenida Noel Kempff Mercado, tercer anillo interno de la zona de Equipetrol.
Las primeras investigaciones establecen que Rodrigo Ramos se encontraba compartiendo con otras personas mientras observaban encuentros del Mundial 2026 cuando fue sorprendido por sus atacantes, quienes abrieron fuego en su contra y posteriormente escaparon del lugar.
El examen médico legal confirmó que la víctima recibió nueve disparos, lesiones que le provocaron la muerte de manera inmediata.
Además, durante el procesamiento de la escena del crimen, los investigadores recolectaron aproximadamente 21 indicios balísticos, entre vainas servidas y proyectiles, elementos que ahora son sometidos a pericias especializadas.
Sospechan de un ajuste de cuentas
Las pesquisas realizadas por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) permitieron establecer que Ramos de Andrade residía desde hace algún tiempo en Santa Cruz y contaba con un departamento en la zona de Equipetrol, cerca del lugar donde fue asesinado.
Según información obtenida por los investigadores, el ciudadano brasileño figuraba como buscado en su país desde 2012 por un caso vinculado al tráfico internacional de drogas.
Las autoridades bolivianas ahora intentan determinar si ingresó legalmente al territorio nacional o si evitó los controles migratorios. También se verifica si la identidad con la que residía en Bolivia corresponde a sus datos reales o si utilizaba documentación adulterada.
Aunque la Fiscalía aún no ha emitido una hipótesis oficial sobre el móvil del crimen, los antecedentes de la víctima y la forma en que se ejecutó el ataque fortalecen las sospechas de un posible ajuste de cuentas relacionado con actividades ilícitas.
Testigos señalaron que Ramos había sido contratado por otro ciudadano brasileño para acondicionar el ambiente donde se transmitirían los partidos del Mundial. Cuando la jornada estaba por concluir, se escucharon múltiples detonaciones y los presentes encontraron al hombre tendido en el piso.
Algunas personas alcanzaron a observar a varios sujetos abandonar el inmueble y escapar en un vehículo con rumbo desconocido.
La Felcc secuestró grabaciones de cámaras de vigilancia instaladas en el sector con el objetivo de reconstruir los movimientos de los autores y establecer la ruta de escape utilizada tras el crimen.
Mientras avanzan las investigaciones, la Fiscalía continúa recabando información sobre el entorno de la víctima, sus actividades en Bolivia y los posibles vínculos que permitan esclarecer uno de los hechos de sangre más llamativos registrados en Santa Cruz durante los últimos días.