Escucha esta nota aquí

En plena pandemia del coronavirus, un patógeno nuevo que acecha al mundo y que, hasta hoy, no se lo ha terminado de conocer, el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop), denunció que su laboratorio de nivel de bioseguridad 3, especial para el estudio de patógenos de alta peligrosidad, no se encuentra funcionando desde hace un año, debido a la falta de mantenimiento preventivo y correctivo de la anterior dirección.

El informe que fue presentado el 11 de mayo por parte de la directora del Cenetrop, María Isabel Méndez, al Ministerio de Salud, señala que el centro recibió la donación de este laboratorio por la embajada de Francia en 2012, para el procesamiento de patógenos de alta peligrosidad como la fiebre hemorrágica boliviana, dengue, gripe AH1N1, zika, chikunguña, coronavirus y otros.

"Es el único laboratorio de estas características en Bolivia que, de acuerdo a las recomendaciones por los fabricantes del mismo, se le tiene que hacer un mantenimiento preventivo y correctivo de acuerdo a certificación durante todo el año", señala el informe.

Méndez explicó que dichos mantenimientos deben ser realizados por los profesionales capacitados y autorizados por los fabricantes, la empresa francesa Imebio. "No cualquier profesional puede intervenir en dicho laboratorio", indica la carta.

"Algunas veces ellos estaban aquí presentes y otras veces lo hacían de manera 'online', pero de ese modo teníamos un mantenimiento normal. Hasta el 2014 nos ayudó la embajada francesa. El 2015 acudimos a una empresa francesa para el mantenimiento preventivo durante todo el año. A partir de ahí (2018) hubo fallas, en el sentido de que no se hizo el mantenimiento como amerita de manera continua, sino esporádica, pagando a este ingeniero boliviano que tenía el conocimiento, porque había sido entrenado por Imebio", explicó Méndez quien ingresó como directora de Cenetrop cuando el laboratorio de nivel 3 ya estaba en desuso.

La directora del Cenetrop, que asumió a fines de noviembre de 2019, contó que, en cierto momento, el anterior director del centro contrató a otra persona que no contaba con la capacitación y autorización del fabricante francés. "En Latinoamérica solo existen tres laboratorios de nivel de bioseguridad 3, uno en Perú, otro en Argentina y el de Santa Cruz", detalló Méndez.

Finalmente, a este laboratorio no se le realizó ningún mantenimiento y, en 2019, dejó de funcionar por la falta de las recomendaciones de seguridad para su personal.

Méndez informó a EL DEBER que ya se han realizado las gestiones con la embajada francesa y que se desembolsó 30.000 euros para el mantenimiento del laboratorio. "Se espera que a fines de junio comience su funcionamiento", explicó Méndez.

La especialista aclaró que la puesta en marcha del laboratorio no significa la agilización de las pruebas de coronavirus, sino más bien que los niveles de protección en el manejo de este patógeno sean mayores.

"Casi todos los países trabajan con nivel de bioseguridad 2, pero con buenas prácticas de laboratorio que significan protegerse como si estuvieras en un laboratorio de nivel de bioseguridad 3, esto implica overol, barbijos, gafas, botas, doble par de guantes, cofia (gorro) y todo lo pertinente, además se lo hace en una cabina de bioseguridad adecuada para un nivel 3. En ese aspecto estamos trabajando adecuadamente y es así que estamos respondiendo", explicó.

Este laboratorio de nivel 3, que actualmente está en desuso, es importante  para la seguridad de los que trabajan procesando pruebas. De los 100 funcionarios de Cenetrop, 42 están de baja, 27 de ellos porque resultaron contagiados con el letal virus, mientras que  los restantes 15 no están trabajando por ser del grupo de riesgo, ya sea por edad o por tener enfermedades de base.

Mantenimiento según posibilidades

EL DEBER consultó al anterior director del Cenetrop, Carlos Eduardo Álvarez, sobre el tema e indicó que el laboratorio cumple función para el Ministerio de Salud y en el contrato señalaba que el mantenimiento debía ser asumido por esa cartera de Estado.

"Según la disponibilidad de recursos del Cenetrop, se le realizó los mantenimientos correspondientes", explicó el galeno, quien asegura que el laboratorio de nivel de bioseguridad 3 estuvo funcionando hasta que él dejó el cargo.

Álvarez añadió que se realizaron controles de calidad para establecer si estaba en buenas condiciones para su funcionamiento.

Sobre la persona que realizó los mantenimientos y que no era la capacitada ni autorizada por el fabricante francés, Álvarez evitó comentarios al respecto.