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El Comité Cívico Femenino de Santa Cruz se puso a tono con la era de la reinvención y decidió  encarar nuevos desafíos. Lo está haciendo de la mano de la ‘sub-40’. Es una nueva generación de mujeres profesionales, llenas de vigor, de energía y con una visión distinta, con ideas creativas y con estrategias innovadoras, pero sobre todo con el deseo de que la llama del civismo vuelva a brillar. La revista Para Ellas habló con algunas de ellas para conocer lo que piensan y qué cambios buscan impulsar.

La presidenta, Jenny Atalá de Callaú, lo confirma. Dice que se ha invitado al directorio a gente renovada, con otra perspectiva y con otra visión sobre los acontecimientos que suceden en nuestro medio. “Ellas son el presente y el futuro de Santa Cruz y de Bolivia y hemos querido involucrarlas para tener sus ideas y transmitirlas a la sociedad”, sostiene Atalá, sin desmerecer el aporte y experiencia brindada por la gente mayor a la institución. 

  La abogada Katia Villarroel (34 años) tiene claro que lo que no se renueva tiende a desaparecer. Destaca el aporte valioso de la institución en las grandes conquistas cruceñas y nacionales, pero también es consciente de que su generación puede aportar mucho. El mayor desa- fío de Villarroel, en este momento, es lograr encender la llama del civismo, especialmente en los jóvenes. ¿Está apagada? le preguntamos. “No está apagada, pero necesita adquirir el brillo y la pasión que se ha visto arder en las incontables luchas cívicas”, señaló, agregando que el reto es hacer que los jóvenes se involucren y formen parte de las luchas cruceñas en temas de urgencia regional y nacional, y al mismo tiempo que estén dispuestos a formar parte del cambio y el liderazgo. También ha puesto sus ojos en la necesidad de reforzar las relaciones interinstitucionales no solo desde el punto de vista de las distintas actividades desarrolladas en conjunto, sino como puntal para ayudar al Comité Cívico Femenino.

No está venido a menos
Graciela Chávez considera que el Comité Cívico Femenino no está venido a menos como algunas personas piensan, sino que se trata de adaptarse a nuevos tiempos. Santa Cruz de la Sierra ya no es la urbe solo de cuatro anillos, sus habitantes han aumentado de manera exponencial y tienen una visión distinta de ciudad, de país y del propio ser humano. En ese contexto, cree que la institución debe apuntar a fortalecer a sus pares y a apoyar a la mujer para que esta se sienta más segura, menos ‘violentada’ y más autónoma económicamente.

De mano de la tecnología
Otra sangre nueva es Paola Toledo. Ella apuesta que, frente a la tecnología que ha perforado todo los niveles de comunicación y de las relaciones personales, la institución cívica debe tender puentes con la población joven que está siendo mal informada y manipulada, puesto que muchas de las cosas que se dicen son sin previo análisis y sin verificación.

“Es un desafío que estamos asumiendo a partir de nuestra página de Facebook, estamos dándole cierto dinamismo; ahora contamos con una persona encargada de subir permanentemente información sobre el Comité Cívico Femenino y su labor, y actualizar nuestra página para llegar a una mayor cantidad de personas”, señala Toledo.

Cree que la entidad cruceña debe centrar su esfuerzo en la educación a través de la tecnología. “Tenemos que intentar que las nuevas herramientas tecnológicas sean usadas para capacitar y enseñar, especialmente a nuestros hombres y mujeres jóvenes, y que este recurso tenga un uso más allá de las frivolidades, y además hacerlo en el lenguaje de los jóvenes”,  agrega.

A su turno, Patricia Callaú, ex- alumna del colegio Santa Ana y abogada, dice que no le sacaría nada al
Comité Cívico Femenino porque toda su historia, durante los 60 años de vida institucional que está por cumplir, ha contribuido a su grandeza. 
Sin embargo, a la hora de hablar de reinvención, está de acuerdo en llevar a cabo algunos cambios para responder a las necesidades de la globalización. 

Comparte el desafío de Villarroel, de buscar formas creativas para llegar a la juventud con la finalidad que esta se involucre más en la historia de Santa Cruz y del país. 
Susy Montaño, sicóloga y miembro del directorio, adelanta que los principios y valores del Comité Cívico Femenino lo han hecho una institución gloriosa, por lo que no hace falta encarar cambios en ese sentido.  

Ella está a la cabeza de la Secretaría de Defensa de la Mujer y la Familia y desde ahí considera que se debe trabajar en difundir la labor y el trabajo adhonoren que lleva adelante la institución cívica femenina, entre otras, el apoyo a la mujer. Por ejemplo, que las mujeres sepan que hay un grupo de profesionales que brinda orientación y ayuda en temas de violencia familiar, apoyo sicológico y asistencia legal. 

Una mirada externa
Ruth Lozada, expresidenta de la institución cívica femenina (2006-2008), no duda en afirmar que era necesaria la incorporación de una nueva generación en el directorio, para que estas tengan el conocimiento real de lo que fueron las luchas cívicas, entre otras, del 11% y que si no se las difunde e incentiva en las nuevas generaciones, la historia pasa y este legado queda en el olvido.

Ellas (las nuevas integrantes) son energía, vigor y frescura para que este Comité Cívico Femenino no se pierda, sostuvo. “Esas luchas han hecho que Santa Cruz sea una región productiva y pujante, por eso es importante que las mujeres y hombres de las nuevas generaciones tengan que conocer lo que hicieron  sus abuelos y bisabuelos, para que ellos puedan hoy en día disfrutar de esas conquistas. Lozada reconoce que muchas personas pensaron que tanto el Comité Cívico como el Femenino habían cumplido un ciclo, después de que se lograra la autonomía y que las autoridades sean electas y no designadas políticamente; sin embargo, cree que ahora el Comité Cívico Femenino debe proyectar su accionar hacia la población joven. 

“La tecnología, que tiene que estar a la par de las instituciones, es la mejor herramienta para enfocar el trabajo hacia las nuevas generaciones; de repente no se tiene una bandera específica, pero debemos seguir trabajando por la mujer y la familia, y porque se cumplan las leyes que respaldan sus derechos”, dijo. Citó como ejemplo; vigilar que se respete la participación política de las mujeres, en el marco de la paridad democrática.  

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