Escucha esta nota aquí

El segundo brote de Covid-19 está afectando de a poco nuevamente a los policías al extremo que ya se conoce del aislamiento de más de 60 hombres en sus domicilios, mientras que otros reciben atención médica en centros de salud.

El grado de afectación causó inmediata reacción en las autoridades, quienes hicieron las gestiones para dotar de ivermectina a toda la guarnición cruceña, como una medida preventiva, no solo para cada agente sino también para sus familias.

“Lamentablemente el policía es el primer referente de contaminación porque es el que obligadamente debe estar en contacto con la población. Cuando acude a atender un llamado de auxilio, a dar ayuda a un herido, a cualquier requerimiento debe estar presente. El policía no puede negarse y cuando acude a un domicilio a atender, por decir un robo, no puede estar preguntando a la gente si está infectado con Covid-19, por eso es el que corre uno de los riesgos más altos de contaminación”, dijo un jefe policial, que está aislado con el virus.

En el Comando se informó que unos 60 infectados están aislados, la mayoría en sus domicilios. Un sargento es el más delicado en la Caja Nacional de Salud y recibe oxígeno, pero su recuperación es buena y esa noticia levanta el ánimo a sus camaradas.

Entre los aislados figuran jefes coroneles que reciben medicación, incluso uno de ellos es jefe de una unidad a escala nacional.

Cambian medidas en unidades

La experiencia dura que les tocó vivir a los policías desde marzo del año pasado en la primera oleada del Covid con 55 fallecidos y más de mil infectados les enseñó otras formas de cuidarse internamente en todas las unidades policiales.

Para enfrentar este segundo rebrote, por ejemplo, se están tomando en cuenta las formaciones en el Comando de la Policía, en las unidades y módulos, así como en provincias. Los policías ya no forman todos sino que lo hacen en ocasiones muy necesarias pero ya guardando el distanciamiento.

Ahora llegan directo a su trabajo pero para salir a la calle se les dota de barbijos y alcohol, aunque muchos creen que el riesgo es latente y urge siempre reforzar las medidas de bioseguridad.

“Estoy aislado, me dio este mal, me da pena mi familia, pero me estoy recuperando en mi casa. Ojalá mi madre no se entere porque ya es de edad avanzada y no quiero afligirla”, dijo un alto jefe.

Otro policía de una unidad dijo: “Yo estoy aislado en mi casa. Nos preocupa porque el policía siempre debe estar en la calle”, afirmó el agente con incertidumbre.

 



Comentarios