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El secretario de Medio Ambiente de la Gobernación de Santa Cruz, Manlio Roca, ha informado este miércoles de que la mortandad de peces se debió a causas naturales. Explicó que el análisis realizado al agua del torrente descartó la presencia de agentes tóxicos.

La madrugada de este domingo 14 de diciembre, en la población de Abapó hubo alboroto de parte de los vecinos al ver miles de peces muertos en las aguas del Río Grande, cuyas causas eran inciertas hasta entonces.

“El agua tiene un PH normal, el único indicador es la gran cantidad de sólidos disueltos en el agua. Se evidenció la presencia de arcilla y lodo, tres veces por encima del nivel normal, este ha provocado que las agallas de los peces se saturen y desencadenó la muerte de los pescados”, explicó Roca.

La autoridad recomendó a la población no consumir los peces muertos para evitar cualquier tipo de enfermedad. Al mismo tiempo dijo que ordenarán una pausa ecológica en la pesca comercial para que los peces que estén arribando para desovar al Río Grande puedan hacerlo y no perjudiquen la reproducción de la especie.