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María Zambrana vive en la calle Justo Bazán, entre el mercado Mutualista y la avenida 2 de Agosto, que tiene una pendiente pronunciada que hace que las aceras se eleven hasta un metro a medida que se llega al cuarto anillo. “Las personas de la tercera edad son las más perjudicadas porque no pueden subir y bajar; muchos prefieren caminar por la calle porque también se topan con rampas para vehículos que son muy empinadas y resbalosas”, comenta. 
El desnivel, el material resbaladizo, la falta de aceras o su obstaculización son una constante en toda la ciudad. 


Ante esta situación, Rolando Ribera, titular de la Secretaría de Movilidad Urbana de la Alcaldía, asegura que las aceras están incluidas en el plan que presentará hasta fin de año y agrega que será esencial trabajar en una normativa  legal y administrativa sobre estos espacios públicos. 


Al respecto, la secretaria de Planificación, Sandra Velarde,  señala que la única norma que existe es que los vecinos que viven en calles que son pavimentadas por el municipio deben construir sus aceras, pero que esto no se cumple a cabalidad. Por ello, se analiza incluir la construcción de aceras en los proyectos de pavimentación. 

Concienciar y construir 
Para paliar esta situación, Velarde asevera que su secretaria tiene un programa que se licitará en un mes, que consiste en concienciar y ejecutar aceras en los barrios. Se iniciará con una especie de prueba piloto en que la comuna se encargará de construir unas cinco cuadras de aceras en algunos barrios. “Esto servirá para capacitar a  los propios vecinos como mano de obra para que ellos se encarguen de construir aceras en todo su barrio”, explica. La idea es que se hagan ‘mingas’ en que las aceras se ejecuten con ciertos parámetros de nivel, materiales, basureros, vegetación y otros. 


Bethy Arteaga, vecina de la zona de la Madre India, cree que esta medida es positiva sobre todo para los vecinos que pagan sus impuestos y por ello tienen derecho a estas obras, y espera que no quede en promesa. Ariel Quintanilla, de la zona La Cuchilla, apoya la iniciativa y dijo estar dispuesto a participar si en su barrio se llega a aplicar.

 
El urbanista Víctor Tufiño observa que para dar parámetros de construcción de aceras es preciso contar con un plan maestro de drenaje pluvial superficial. Señala que por norma  la acera debe tener un desnivel desde el cordón (que mide 17,5 cm) hasta la barda y desde allí el terreno debe estar elevado por lo menos 30 centímetros para construir sin riesgo de que se entre el agua a las casas. 

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