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Por Juan Pablo Cahuana, corresponsal

Ante la falta de agua potable en la población de San Matías -ubicada a 830 km de la ciudad de Santa Cruz-, las autoridades municipales y el control social dispusieron dos camiones cisternas para la distribución de agua potable a los barrios y comunidades cercanas a la capital.

El alcalde Fabio López informó a EL DEBER que, luego de cinco días de escasez de agua por fin “se le dará un alivio al vecino para que pueda tener agua en sus hogares”. La escasez de agua afectó a unas 5.000 familias, que tuvieron que acarrear agua de pozos alejados, distante a 7 km de San Matías. 

“Los cisternas están trabajando en los diferentes barrios. Esto a raíz del desperfecto que sufrió una de las bombas que alimenta el tanque matriz de San Matías”, explicó la autoridad.

Entre tanto, Carlos Velarde, presidente de la Cooperativa de Agua Potable San Matías (Caposam Ltda.), lamentó la falta de responsabilidad de la Empresa Nacional de electrificación (ENDE Guaracachi), por no garantizar el suministro regular de energía eléctrica. Los bajones de energía de la empresa provocaron que se quemen las bombas de agua, aseguró.

Un ventarrón o una lluvia es para que se corte y comiencen las subidas y bajadas de energía eléctrica", comentó Velarde, muy molesto.

Añadió que en varias comunidades donde hay bombas de agua sumergibles se ha reportado la quema de estos equipos, sin que ninguna autoridad de electricidad se manifieste sobre lo ocurrido hasta la fecha.

Por ejemplo, en la comunidad de Ascención de la Frontera se han quemado cuatro bombas que fueron entregadas a las autoridades eléctricas para su pronta reparación.

Los vecinos de San Matías reclaman porque desde hace tiempo siguen en pruebas los motores de energía eléctrica, sin lograr ajustar los mismos hasta la fecha, para un buen funcionamiento y dar un óptimo servicio.

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