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No ha entrado en vigor el acuerdo sellado entre la comuna cruceña y los transportistas de La Guardia, luego de un bloqueo del centro de la ciudad, el cual les permitirá ingresar al segundo anillo y retornar en ‘U’, debido a que se ha detectado que la mitad de los minibuses que hacen el servicio no cuentan con la tarjeta de autorización que emite la Gobernación. 

Es por ello que una brigada de la Secretaría de Movilidad Urbana continúa desviando los vehículos en la doble vía a La Guardia a una cuadra del segundo anillo, situación que es obedecida sin reclamos por parte de los transportistas.  

Sergio Negrete, presidente de la Unión de Transportistas de La Guardia, dijo que solo el 80% de sus asociados ha dejado su documentación y ha aceptado pintar el número que le asignen en el capó del motorizado.  

“El martes de la próxima semana presentaremos una nueva propuesta a la comuna cruceña porque nos hemos olvidado de los minibuses que hacen el servicio al antiguo mercado Abasto”, refirió Negrete.  

La jefa de Transporte de la Secretaría de Movilidad Urbana, Lucy López, reveló que pidió la base de datos a la Gobernación, logrando descubrir que muchos de los minibuses de las líneas reconocidas no tienen la tarjeta de operación, por ello son considerados ilegales.

“En una jornada, de 8:00 a 20:00 hemos tomado fotos, logrando establecer que de  301 unidades que pasaron, 198 tenían tarjeta y 103 no, eso nos dice que son muchos los ilegales”, acotó López.

Parada ilegal

La circulación por el tercer anillo interno, a la altura del antiguo mercado Abasto, se ha tornado insoportable debido a la ocupación de los carriles centrales por parte de un  grupo de taxistas, que hasta media hora detienen sus motorizados, en espera de pasajeros que salen cargados del mercado. 

A esta molestia se agrega el estacionamiento que hacen los camiones proveedores de productos, que no dejan que los micros usen el carril especial para transitar.

“Las trancaderas son permanentes, pero en las horas pico son lo peor, se tarda hasta media hora pasar por esos 300 metros del tercer anillo interno, y lo peor es que no hay ni gendarmes ni policías para controlar”, anotó el taxista Eduardo Rojas.

“Es la misma situación que ocurría con la avenida Grigotá por la presencia de esos separadores que eran usados como paradas ilegales, los cuales vamos a sacar en 10 días para rediseñar las vías, tanto del tercer anillo interno como del externo”, manifestó Ribera.

Lucy López indicó que “pese a la vigilancia que se hace, incluso con grapas, los taxistas no se dan por vencidos; la solución se dará cuando rediseñemos el tercer anillo interno y externo”.

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