Escucha esta nota aquí

La devoción se impuso y los peregrinos llegaron a los pies de la Virgen de Cotoca a pagar promesas y a agradecer favores.

Por la pandemia del coronavirus, la tradicional romería del 7 y el 14 de diciembre no fueron parte del programa oficial, pero los peregrinos no se detuvieron y llegaron a los pies de la patrona del oriente boliviano, aunque tuvieron que respetar las restricciones y el distanciamiento en el templo.

Los devotos

La gente asegura que tiene mucho que agradecer en este año que se enfrenta a la pandemia de coronavirus, principalmente por la salud y la vida de sus seres queridos.

Límber Mendoza (27) recorrió más de los 18 kilómetros que generalmente la gente camina para llegar al santuario. Él quiso partir desde su casa del Plan Tres Mil. Le llevó cuatro horas y media llegar hasta el santuario con la imagen de la Virgen de Cotoca en los brazos. Partió a las 12:00, hora en que también tuvo que desafiar las altas temperaturas, pero lo más importante era cumplir la promesa a la Virgen y agradecerle por un favor recibido.

La imagen que llevó Límber por segundo año hasta el santuario es de su suegra, pero como ella es de la tercera edad no puede ir, pero le reza la novena y celebran la festividad en el templo de su zona. “Tenía que llegar caminando desde mi casa, porque le pedí algo y ella me lo cumplió. Además, en mi hogar nadie se enfermó y eso también hay que agradecer”, manifestó.

Marcelina Chacón también cargó en brazos la imagen de la Virgen durante todo el trayecto al santuario. Se la regaló su esposo y junto a otros miembros de su familia llegaron para agradecer por la salud, el trabajo y pedir bendiciones para su hogar. “Hay que agradecer principalmente por la salud y el trabajo”, indicó.

Algunos optaron por hacer la caminata en familia. Yeison Vargas (17) cargó a su hermano de dos años durante el trayecto. Fueron 11 miembros de su familia los que hicieron la peregrinación. “Vinimos a agradecer la salud y pedir que nos vaya bien”, dijo.

Cada uno de los devotos llegó con algún pedido especial a la Virgen. En la caminata habían madres con sus niños, personas mayores, jóvenes y adultos, todos fueron por devoción. Algunos adelantaron la peregrinación el fin de semana, pues la Iglesia pide que para evitar aglomeraciones lo haga durante todo diciembre.

Comentarios