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Luego de 26 días continuos de trabajo, los bomberos voluntarios Quebracho se retiraron de la reserva municipal Copaibo en Concepción. El comandante del grupo, Diego Suárez, explicó que lo ideal es que un bombero se quede tres días en un incendio y luego se retire a descansar, pero por la magnitud de los daños en la reserva no sucedió así. 

"Lo ideal es que un bombero se quede tres días y luego descanse, pero como no hay bomberos y la situación era compleja, terminamos quedándonos 26 días", explica.

Pese a las agotadoras jornadas de trabajo y la falta de equipos, pensaban continuar, pero su repliegue finalmente se dio para evitar incidentes, pues fueron amenazados por algunos comunarios, luego de que denunciaran que los incendios en esta reserva eran provocados. 

"Hubo un momento que estábamos al 10% de liquidar el incendio. Ya había muchas áreas aseguradas y de la noche a la mañana se volvió a encender todo. Eso fue un infierno. Entonces eso fue provocado y es bueno que se sepa", comentó.

Tras la denuncia, que se hizo el fin de semana, la situación se volvió muy tensa, por ello los voluntarios tuvieron que dormir en una jornada con resguardo del grupo de soldados que igual los acompañaron en los trabajos. Brevemente y como anécdota que difícilmente podrá olvidar, Suárez cuenta que esa noche, tras trabajar contra el fuego, por precaución tuvo que dormir abrazado a un machete. 

A través de la página oficial del grupo en Facebook, el fin de semana, difundieron videos en los que se observaba que en el camino se quemaban  llantas y había combustible cerca, una evidencia clara de que el fuego es provocado dentro de la reserva, por lo que conminaron a las autoridades a actuar para identificar a los responsables. 

A reponer fuerzas para seguir

Después de su loable y gratuito trabajo por la naturaleza, los voluntarios están con sus familias, pero ya piensan en la logística para retomar los trabajos. 

Suárez explica que sus mochilas forestales quedaron arruinadas, por lo que necesitan renovarlas. 

"Para volver hay que ver también el tema del personal. Esto es un voluntariado y muchas veces hay que pedir permisos en el trabajo y otros compromisos. Luego de que contemos con el personal estén seguros que vamos a ayudar", expresa.

Solo pasaron pocas horas desde que se replegaron de Copaibo y ya tienen varias llamadas de distintas zonas del país para poder ayudar, incluso de Yacuiba (Tarija). 

Necesitan logística

Además, de las mochilas, el grupo, con miras a seguir ayudando, adquirió un vehículo que se adaptaría para ser el primer carro bombero forestal y esperan poder utilizarlo en los incendios el próximo año. Sin embargo, necesitan apoyo para poder equiparlo. Están en campaña, los interesados en apoyar pueden llamar al 691-48395.

"Todo esto lo hacemos por el amor tan grande que le tenemos a la naturaleza. Un voluntariado es como ser mendigo de causas buenas, todo lo que tenemos nos lo donan. En este tiempo ningún ente estatal nos ha dotado de nada, lo lamento, pero es así", remarca. 

Este grupo que trabaja cada año voluntariamente contra el fuego está integrado por 30 personas. Se subdividen en grupos para operar por zonas, en Copaibo eran 15.

La reserva municipal de Concepción arde desde el 10 de agosto, es decir, por más de dos meses está siendo consumida por las llamas. Tras el repliegue de los Quebracho, para tratar de mitigar el fuego se quedó solo un grupo de soldados.