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Están cerca de San José de Chiquitos, esperando a los indígenas de la Central de Pueblos Indígenas de Beni (Cepib), que viene desde Trinidad, marchando en reclamo por avasallamientos y exigiendo el respeto a su territorio. 

En el  trayecto se han unido otras naciones indígenas, como los guaraníes, weenhayek y otros. Los chiquitanos de Pailoncito, una comunidad del municipio Pailón, quieren ser parte de la marcha, luego de que fueran notificados por el INRA para desalojar el lugar, y de que el fiscal de Pailón, Camilo Velásquez, y la Policía, aparecieran para realizar el desapoderamiento respectivo. 

Pero no son los únicos, los acompañan habitantes de otras comunidades de ese municipio, que dicen sentir inseguridad jurídica con respecto a lo que consideran  su propiedad. Encabeza la caravana Antonio Ríos Montenegro, cacique de Tierra y Territorio de la Central Indígena Chiquitana de Pailón (Cichipa).

"Mi deber es defender todo el territorio de Pailón, nos hemos visto sometidos a un color político, del Gobierno, y ahora obligados a unir fuerzas en la Chiquitania para hacer respetar nuestros derechos constitucionales", dijo Ríos, lamentando que, según él, autoridades chiquitanas de su misma institución, la Cichipa, y también de la Cidob Nacional,  "se presten a intereses distintos a los de originarios".

Según él, autoridades de la Cichipa, de la Organización Indígena Chiquitana (OICH), y de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob Nacional, una de las que hay porque están divididos), firmaron un acuerdo con el INRA, que sacaba a Pailoncito y que lo reubicaba en otra parte. 

"Estoy hablando de la presidenta de Cichipa, cacique mayor, Pura Suárez, que junto con el secretario de Justicia Ignacio Parapaino; con Carlos Cuasase y Reynaldo Rondón, supuestamente de la OICH, censan a las comunidades pasándose por encima de mí. Aceptaron la reubicación sin consultar a Pailoncito, tampoco a mí, violando el procedimiento. Como la Cidob Nacional es de la misma línea del Gobierno, apelaremos a la justicia indígena. Estamos tomando acciones si el Gobierno no nos escucha", dijo.

Entre las exigencias, cada vez más fuertes, Pailoncito contempla lo que llaman su derecho constitucional a la tierra, y ahora no quieren saber de resoluciones de asentamiento, quieren la titulación individual, pero además, la ampliación a las 50 hectáreas que manda la norma, ya que el territorio donde hoy se encuentran, solo permite como 14 ha para cada una de las 20 familias.

Asimismo, Ríos dijo que si el Gobierno no saca a las bartolinas, a quienes dio resolución donde están los habitantes de Pailoncito, se harán respetar por usos y costumbres, por la jurisdicción indígena, que para ellos vale más que la justicia ordinaria. "Ellas hacen tráfico de tierra, los que están ahí actualmente son los que compraron, ellas deben estar traficando por otro lado, de eso viven", arremetió Ríos.

También denunció que la realidad es que muchos dirigentes, chiquitanos y colonos, sacan plata a la gente con la promesa de beneficiarlos con las dotaciones, "les piden de a Bs 2.000 por persona, por censarlos (uno de los primeros pasos), y no me tiembla la quijada para decir a los pícaros lo que han hecho en Pailón", dijo.

Según Ríos, lo que hace la dirigencia chiquitana incluida, es "agarrar dos o tres pailoneños, y el resto son paisanos de otro lado, los mete en una comunidad y pide resolución de asentamiento, pero vamos a parar todo eso", advirtió.

El dirigente dijo que llegarán a Santa Cruz de la Sierra junto con la marcha, y que además se les unirá la Central de Campesinos del Oriente y otras comunidades de Pailón.

Giseli Cuéllar, secretaria de actas de Pailoncito, volvió a exigir la devolución del libro de actas de su comunidad, que es como su certificado de nacimiento jurídico, y que la Policía les quitó la noche cuando quisieron desapoderarlos. "El fiscal de Pailón ya hizo la carta ordenando la devolución, pero en la Policía dijeron que no saben dónde está", lamentó.

Cuéllar dijo que dan su apoyo a los marchistas porque quieren que cesen los avasallamientos, "solo defendemos nuestro territorio, defendemos la vida, el medio ambiente". Asimismo, denunció que las bartolinas, que siguen en lo que denominan su territorio, están tumbando bastante vegetación.

Reacciones

Sobre las alusiones de Ríos, el cacique de Tierras de la OICH, Reinaldo Rondón, reconoció que se hizo la mediación en el conflicto Bartolinas-Pailoncito, y que se plantearon varias alternativas a los de Pailoncito, pero que no aceptaron ninguna. Entre las propuestas estaba que se queden ambos grupos, pero se reducía el tamaño de cada parcela, otra idea fue la reubicación y, por último, que Pailoncito se quede donde está, con sus casas, y que acepten otro pedazo en otro punto, ya que la tierra disponible en ese sitio no alcanzaba para tantas familias demandantes.

Rondón reconoció que se cometió un error al firmar el documento de acuerdo entre Pailoncito-Bartolinas-INRA sin la atención debida, pero dijo que la misma dirigencia de Pailoncito firmó y que al día siguiente negaban todo. "Actuamos de buena fe", aseguró.

"Hasta ahora no encontramos la solución, ellos no aceptan nada. Es evidente que se hicieron mal muchas cosas en anteriores gestiones del INRA y tratamos de resolver como podemos", dijo. También agregó que lamentablemente las bartolinas presentaron más documentación que los de Pailoncito.

A la pregunta si era cierto, como dicen los de Pailoncito, que el INRA les extravió el archivo, dijo que era posible. "Sabemos que el INRA está parcializado y que hay una mano fuerte del Gobierno, pudieron perder esa documentación, pero lo que buscamos es una forma de salir de esto; cómo voy a querer ir contra ellos, nos dejaron por el suel 4o al decir que estamos negociando", lamentó, aludiendo a Pailoncito.

Rondón también reconoció que tienen una Cidob apegada al Gobierno, que ni siquiera da solución a la gente de tierras bajas. "No lo digo en el afán de ir contra el Gobierno, pero no somos políticos, somos orgánicos, y Justo Molina (presidente de la Cidob Nacional) está detrás solo por salir en fotos, no está viendo los verdaderos problemas", dijo.

Resolución 

Antes de partir de su comunidad, los de Pailoncito tuvieron lo que denominaron un Primer Encuentro de la Alianza Indígena Campesina de Oriente, Chaco y Amazonía, llevado a cabo el 4 de septiembre en Pailoncito, y que dio inicio a la decisión de acompañar la marcha de Cepib.

De ahí salió un voto resolutivo, el primer punto fue exigir al Gobierno nacional y departamental la titulación de la comunidad indígena Pailoncito y la ampliación de la demanda por falta de espacio territorial.

El segundo punto, que el INRA nacional y Departamental respete el Plan de Uso de Suelo (PLUS) de Santa Cruz, respetando con eso las áreas protegidas, parques nacionales, áreas municipales y otras.

En el punto tres advirtieron que si alguno de sus dirigentes es perseguido o detenido, de inmediato se instalará el bloqueo de caminos en todo el territorio cruceño.

El cuarto punto determinó el inicio de la Marcha Lino Peña Vaca (adulto mayor de Ebenezer, que falleció después de conflictos por la tierra) por la Defensa del Territorio Vida y el Medio Ambiente, que salió de San José de Chiquitos el 6 de septiembre.

En el quinto punto, convocaron a todas las autoridades, instituciones cruceñas y pueblo en general a sumarse a esta marcha y defender la forma de ser y el proyecto cruceño.


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