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Dos de las tres carreteras troncales que vinculan a Santa Cruz con el resto del país permanecieron ayer tomadas por bloqueadores, sin asomo de solución para ninguno de los casos.

Se trata de la ruta a Beni, que desde el martes tiene cortes desde Pailón, a 50 kilómetros al este de la capital, organizados por el bloque de transporte chiquitano y en protesta contra la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) por el malogrado estado del asfalto.

En el segundo caso, a 260 kilómetros al sur de Santa Cruz de la Sierra, organizaciones de Camiri, entre ellas la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), bloquearon desde ayer la carretera en protesta contra el alcalde Franz Valdez, a quien sindican de supuestos hechos de corrupción y de una gestión deficiente de sus demandas.

Como resultado, salvo la ruta norte, la nueva carretera a Cochabamba, la región es asfixiada, hay miles de viajeros afectados, cientos de camiones de transporte pesado varados, con pérdidas millonarias para productores y transportistas.

El Gobierno de Evo Morales rechazó las medidas de presión. El ministro de Obras Públicas, Milton Claros, consideró injustificado el bloqueo de la carretera a la Chiquitania, a la altura de Pailón y Cuatro Cañadas, pues dijo que “sus demandas fueron atendidas y están inscritas en acuerdos”, citó la agencia ABI.

Según Claros, el viceministro de Transportes, Galo Bonifaz, y técnicos de la ABC se trasladaron hasta el sector para explicar a los transportistas lo que se hizo hasta la fecha en el mantenimiento de vías en esa zona. No obstante, anoche, hasta el cierre de esta edición, el bloque de transporte chiquitano, a la cabeza de Valuis Sequeli, no daba el brazo a torcer, a pesar de tener enfrente a la Policía.   

Pailón y Cuatro Cañadas
Al lado de Puerto Ibáñez, en Pailón, en la vía de acceso al puente sobre el Río Grande, hay un atolladero de cinco kilómetros de largo de vehículos varados. Tras dos días de bloqueo, la presión comienza a subir contra los transportistas porque los perjudicados son todos los viajeros que circulaban entre Santa Cruz y Beni, pero también aquellos que transitaban hacia Brasil.  

Sin embargo, Sequeli informó ayer que se negoció con la Policía la liberación de los cuatro choferes detenidos y la devolución de sus placas a cambio de un cuarto intermedio para descongestionar el tráfico. Los ‘minibuseros’ accedieron y, entre 2:00 y 4:30, liberaron la vía. Después de esa tregua, el bloqueo volvió a consolidarse.

En Cuatro Cañadas, la protesta recrudeció. Incluso cerraron algunos puestos de comercio en la carretera para apoyar la protesta. Según los choferes, hay bloqueos en Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián y San Ramón.

Vía férrea
Anoche, a las 22:00, los dirigentes del transporte de la Chiquitania se reunieron y ratificaron la continuidad del bloqueo de manera indefinida, porque, según Valuis Sequeli, “lo pidieron las bases, y es más, se radicalizará con el cierre de la  vía férrea a la frontera con Brasil.  
Informó que enviaron una carta al viceministro de Transportes, Galo Bonifaz, para pedir la presencia  de los  ministros de Obras Públicas y de Hidrocarburos, además de ejecutivos de la ABC y de Vías Bolivia.

Infiltrado
Una persona que fue identificada por los bloqueadores como policía, porque sacaba fotos en el punto de bloqueo, fue ‘chicoteada’ por algunos de los movilizados y el sujeto, aduciendo que era chofer, volvió a Paila, donde supuestamente estaba su camión. 

Paro cívico se suma en Camiri
En Camiri, tras una trifulca con pasajeros de una caravana de hinchas de Oriente Petrolero que viajaban a Yacuiba, donde resultaron heridos los bloqueadores, las medidas de presión se endurecieron. De hecho, Maryselva Peña, dirigente cívica camireña, anunció un paro indefinido de actividades en apoyo a los manifestantes, a ejecutarse desde hoy.

Además, según versión extraoficial, una comisión gubernamental puede llegar a Camiri para tratar el conflicto. Anoche llegó un contingente policial de Santa Cruz para evitar nuevos enfrentamientos entre los bloqueadores y los barra bravas de Oriente. Existe tensión entre los bloqueadores ante el retorno de la hinchada albiverde. 
Lo cierto es que una reunión en el mismo punto de bloqueo decidió exigir a sus dirigentes asumir más medidas de presión a partir del viernes, como la toma del edificio municipal, algo que sería incorporado en un voto resolutivo que estaba siendo elaborado por los dirigentes, según informes de los bloqueadores. 

Hinchas rompieron bloqueo brevemente
Alrededor de las 10:00 de ayer, el bloqueo de la capitanía Kaami y de otras organizaciones, que se sumaron a la exigencia de renuncia del alcalde Franz Valdéz y los concejales, fue violentamente intervenido por la barra de Oriente Petrolero, que iba de viaje a Yacuiba para ver jugar a su equipo.
Armados con piedras, los orientistas arremetieron contra los bloqueadores, que solo atinaron a buscar refugio. Así  interrumpieron el bloqueo que permitió pasar a los buses en que viajaban los hinchas. Algunos de ellos, con la cara cubierta, y otros blandiendo palos o con piedras, iban delante de los buses como custodios.
“Fue una arremetida brutal, pero continuaremos este bloqueo indefinido hasta lograr la renuncia del alcalde y de los concejales”, dijo Reynaldo Gómez, mburuvicha de la capitanía Kaami, del pueblo guaraní, justificando la extrema medida retomada apenas pasó la caravana.
Hubo tres heridos policontusos que fueron atendidos en el hospital de Camiri. David Soliz, uno de ellos, recibió una pedrada que le abrió la frente, requiriendo varios puntos de sutura.

 

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