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A casi 40 familias sirionós que estaban de visita en la Casa del Pueblo de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB) los atrapó la cuarentena en la sede de la Villa Primero de Mayo.

Desesperados por irse a casa, lograron que los revise una brigada de la red de salud del lugar, que permitió irse a la mayoría, menos a 11 familias con síntomas de Covid-19, según Gregorio Queti, presidente de la Cidob.

Fiebre, pérdida del sentido del gusto y del olfato empezaron a afectarles y fue imposible retenerlos en el lugar, "entraban y salían, era difícil que hagan caso", explica Queti. Posteriormente, empezaron a presentar los mismos problemas varios dirigentes de la Cidob y sus familiares, incluido el presidente, en total una decena de personas.

Están afectados Queti, además de la secretaria de Educación María Inés Justiniano; el secretario de Juventud, Ramón Aguilar; una técnica; y el que está en peor estado, con los pulmones dando problemas, el secretario de Tierra y Territorio, Duca Durán, que no puede levantarse de la cama.  

La técnica de Cidob, Litzi Rivera, informó que ahora solo quedan dos familias de ocho personas, de las 11 sospechosas de Covid-19 del grupo Sirionó. "Desaparecieron los demás, no sabemos dónde están desde el viernes, cuando fuimos a verlos", indicó y explicó que además en días anteriores salían a la calle para buscarse comida.

Tampoco saben con certeza si es o no coronavirus lo que tienen, ya que hasta ahora no hicieron pruebas a nadie, y tampoco internaron a Durán, agregó Rivera. "Llamamos al Sedes pero no ha venido, ni siquiera por el que está más grave, nos dijeron que vendrían a tomarle la prueba, pero nada hasta ahora", lamentó.

En la sede de la Cidob actualmente viven 40 personas, informó Queti. El líder de la Cidob indicó que la situación es similar en la Coordinadora de Pueblos Étnicos de Santa Cruz (Cpesc), que tiene una decena de afectados. Hasta el momento han estado curándose con hierbas medicinales y Paracetamol.

La cabeza de la Cidob explicó que ya al inicio de la cuarentena enviaron una carta a la presidenta Jeanine Áñez como pueblos indígenas, para anticiparse a los casos y que incluso solicitaban disponer de los recursos del Fondo Indígena para bioprotección y preparación de hospitales.

Según Arturo Vásquez, secretario de Organización de la Cpesc, el Sedes comprometió la visita de una brigada médica para este domingo 31 de mayo. "Les pediremos dos tubos de oxígeno porque acá ya tenemos tres personas con problemas para respirar. No queremos llegar a los hospitales porque vemos las noticias y las quejas de los médicos de que no tienen condiciones para atender, además nosotros ya estamos en recuperación y nos mantenemos aislados y en cuartos separados", agregó Vásquez.

En la sede de la Cpesc viven 20 familias, con dos niños, de cuatro y un año. 

Foto: Varios dirigentes se encuentran postrados en la sede de la Cidob

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