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Por: Jessica Vega Muñoz

La fábrica de colchones MaxiKing, que inició operaciones en Santa Cruz hace 19 años y quedó en cenizas tras un incendio que consumió las instalaciones la noche del jueves, fue el golpe más duro que vivieron sus propietarios, una pareja de argentinos que migraron para cumplir su sueño de tener a la fábrica más grande de colchones en Bolivia.

Livio Zozzoli, 52 años, nacido en Sáenz Peña en Argentina, visitó Santa Cruz hace 20 años, donde quedó enamorado del departamento y decidió migrar junto a su esposa Silvia Zerda y sus tres hijos, para levantar la fábrica MaxiKing para continuar el legado de la empresa que fundó su padre en el país vecino hace 35 años.

“Esto es una desgracia (por el incendio), pero es una prueba más que me toca vivir, así como me vine a Santa Cruz casi sin nada, empezaré de vuelta, pero lo voy a lograr”, indicó Zozzoli, un día después del siniestro mientras aún continuaban liquidando los focos de calor que seguían activos en la fábrica, en el sexto anillo de la avenida Mutualista en la capital cruceña, zona del Cambódromo.

Zozzoli, quien tenía aún las manos vendadas y algunas lesiones en sus brazos y su rostro, marcas que le quedaron al tratar de salvar algunas telas del incendio, indicó que volverán a resurgir como fábrica, lugar donde tiene a 100 trabajadores a quienes considera como una familia.

“Hay un dato importante y es que la empresa estaba asegurada. Las pólizas están más o menos por el stock que tenía y obviamente hay un daño económico gigantesco que pasa los 6 a 7 millones de dólares”, explicó a EL DEBER.

Legado

La fábrica de colchones que el padre de Livio abrió en Argentina se expandió en Bolivia desde que él vio una oportunidad del mercado, trayendo no solo colchones, sino insistiendo en que sería la fábrica de sueños, es así que no solo arrancó operaciones en 2002, primero importando los colchones que se fabricaban en el país vecino, junto a dos personas, y tras equiparse con tecnología, hoy cuenta con 100 trabajadores.

Recién el 28 de agosto pasado, MaxiKing celebró sus 19 años de operaciones, pero seis días después, se presume que un corto circuito originó el incendio y, tanto los dueños y como los trabajadores, vieron desesperados cómo se consumía el sueño. Actualmente, los hijos de Livio siguen el legado en la fábrica, así como lo hizo él junto a su padre y sus hermanos que expandieron el negocio en su país natal.

“Creo que la gente me va seguir apoyando, todos conocen lo que soy como humano, como persona solidaria, acá soy rotario, pero sea o no rotario, el que entraba a mi empresa siempre se iba con algo”, expresó Livio, conservando la esperanza de levantar nuevamente la fábrica.

Por su parte, su esposa y gerente propietaria, Silvia Zerda, indicó que, a pesar de haberse consumido la totalidad del galpón de la fábrica, lo más importante es que se preservó la vida de los trabajadores, que al haber sido un incendio de magnitud no se lamentó la pérdida humana.

“Estamos con el espíritu intacto con un equipo que sabemos que nos va acompañar y que vamos a reconstruirnos. Solo tenemos que agradecer mucho a todos los que nos han acompañado y decir que tengan paciencia, pero MaxiKing sigue estando igual de fuerte y va seguir con el capital humano que tenemos”, sostuvo.

Recalcó el apoyo de los trabajadores que, al enterarse del incendio, retornaron al lugar para tratar de salvar algunas cosas, pero también de los vecinos y de los bomberos, paramédicos y policías que trabajaron incesantes para controlar el incendio después de más de 16 horas.

“Nos sentimos afortunados que el capital humano, que es el más valioso, no sufrió daños. La gente que nos ayudó y nos hizo sentir acompañados”, declaró Silvia.

Daños

La fábrica de colchones se levantó en un predio de 21.000 metros cuadrados, en el que tenían un galpón enorme, donde fabricaban colchones y living, teniendo en su extensión varios sectores específicos para fabricar los productos.

La jefa de Márquetin de MaxiKing, Pamela Aguilera, indicó que además de haber celebrado en agosto un año más de operaciones, no hace mucho construyeron dos galpones externos en la parte posterior de la fábrica, en donde habilitaron el área de almohadas. Este ambiente no fue afectado por el incendio, pero el 100 por ciento de la fábrica, quedó afectada.

Detalló que las ganas de crecer de Livio nunca se agotaron, es por eso que la pandemia tampoco fue un freno para surgir y decidió hace un año abrir su fábrica de barbijos en el mismo predio.

“Teníamos la fábrica de barbijos MK security que se implementó hace un año, era una línea extra de MaxiKing porque era parte de la innovación y la búsqueda de más fuentes de trabajo”, acotó.

Siniestro

El fuego en la fábrica se inició pasada las 18:00 del jueves, pero la evacuación oportuna de los trabajadores en las instalaciones, permitió que las llamas no provoquen daño a la gente.

Los bomberos de la Policía llegaron al lugar y empezaron a tratar de controlar el fuego cerca de las 18:30, pero las llamas rebasaron la capacidad, tarea difícil por la falta de hidrantes cercanos en la zona. Los bomberos solicitaron apoyo a las demás unidades de la ciudad, quienes llegaron a la zona e intervinieron, a pesar que las llamas se avivaban cada segundo.

El director de los Bomberos de la Policía, Francisco Vidaurre, indicó que fue una labor difícil y agotadora para todas las unidades que trabajaron en el siniestro.

En el lugar, utilizaron hasta una maquinaria pesada para derribar algunos muros de la fábrica a fin de tratar de recuperar algunos bienes de los ambientes.

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