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Hasta hace 30 años no era muy usual celebrar el Domingo de Resurrección con huevos de chocolate. Sin embargo, en los últimos años, en Santa Cruz y en Bolivia en general se ha incorporado a las costumbres populares religiosas, con infinidad de variedades disponibles.

Su origen se remonta a más de dos mil años atrás, a Europa Central y las islas británicas. En abril, en el hemisferio norte están entrando a la primavera, época de fertilidad de los animales y polinización de las plantas, es tiempo de reproducción y el huevo lo representa. Por ello fue que los antiguos lo adoptaron y lo asociaron al conejo, un animal que se reproduce fácilmente y que representa abundante vida.

La costumbre saltó a América y se hizo popular, tanto que forma parte de las celebraciones más esperadas, sobre todo por los niños, que juegan y reciben huevos de chocolate. El festejo coincide con el Domingo de Pascua, cuando se recuerda la resurrección de Jesús. Por ello es que se dice que estos huevos representan la nueva vida que Dios le da a los hombres.

En casa

El feriado de Semana Santa es una gran oportunidad para pasar tiempo en familia y la preparación de los huevos de chocolate puede ser una muy buena opción para compartir y entretenerse.

La sicóloga infantil Carmen López explica que el juego de esconder los huevitos estimula la rapidez de movimiento y de acción de los niños, pues el más veloz tendrá una deliciosa recompensa.


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