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El 14 de febrero es recordado en varios lugares del mundo por San Valentín. Eso incluye a la sociedad cruceña, que ha ido introduciendo entre sus costumbres esta fecha que celebra a los enamorados y la amistad.

Lo que muchos olvidan o no saben es que el 14 de febrero de 1825 se proclamó la independencia de Santa Cruz, luego de más de 15 años de lucha desde el histórico 24 de septiembre de 1810, cuando se proclamó la revolución independentista con el amotinamiento de las milicias, la destitución del gobernador Pedro José Pimentel y el llamado al pueblo para concurrir a cabildo abierto.

Según señala historiadora cruceña Paula Peña, la Intendencia de Santa Cruz de la Sierra, estaba gobernada por Francisco Xavier de Aguilera desde 1816, quien logró dominar todo el territorio incluyendo las lejanas gobernaciones de Moxos y Chiquitos. Sin embargo, el territorio de Cordillera, estuvo en permanente disputa con el patriota Coronel José Manuel mercado, también conocido como ‘el Colorao’.

“En 1824, la Audiencia de Charcas estaba dividida en dos grandes zonas, el Alto Perú bajo el dominio del general Olañeta y Santa Cruz de la Sierra, dominada por el Gral. Aguilera, ambos realistas, pero enemigo del Virrey del Perú Laserna. En agosto de ese año, Bolívar derrotó a parte de las tropas del Virrey en Junín. Pero la derrota definitiva de Laserna la realizó el Mariscal Antonio José de Sucre, el 9 de diciembre en la localidad de Ayacucho”, indica Peña.

La investigadora recuerda que con la derrota del Virrey Laserna, el Mariscal de Ayacucho, intentó negociar tanto con Olañeta que dominaba la parte andina como con Aguilera, que dominaba la parte oriental.


En Desenredando la Independencia de Santa Cruz y sus provincias (1805-1841), el investigador Nino Gandarilla Guardia, señala que, para entender los sucesos de 1825, hay que comprender y hacer seguimiento a los acontecimientos políticos y sus protagonistas.

“Después de la muerte del libertador Ignacio Warnes, en Santa Cruz las corrientes políticas estaban divididas no sólo entre patriotas y realistas, con sus respectivos antagonismos, pues la situación del continente también cambiaba y se veía venir la victoria de los revolucionarios. La coyuntura se tornó en un huracán de cambios y vicisitudes”, explica.

Gandarrilla menciona que, después de la Guerra Doméstica, que había aliado incluso a los antagónicos, de acuerdo a visiones diversas sobre el mejor futuro cruceño, en 1825 existía la corriente autonomista, integrada por los militares de la Republiqueta patriota de Warnes y una fracción de ex-realistas.

Por su parte, Peña subraya que el general Francisco Xavier de Aguilera, salió de Santa Cruz de la Sierra y se marchó a negociar con el Mariscal de Ayacucho, mientras tanto, las tropas patriotas del Colorao Mercado, tomaron la plaza de Santa Cruz de la Sierra, proclamando la Independencia de toda la provincia.

“Así quedaba libre del dominio realista. El Mariscal de Ayacucho, ni bien supo de la salida de Aguilera del territorio cruceño, nombró como Presidente del Departamento al Coronel José Videla Castillo, argentino de nacimiento paragobernar Santa Cruz mientras se organizaba para la Asamblea Deliberante que debía definir la suerte de las cinco provincias: La Paz, Potosí, Chuquisaca, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra”, añade la historiadora.




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