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Juan Pablo Cahuana, corresponsal

Luego del conflicto por la destitución del subalcalde, Ascención de la Frontera, localidad ubicada en el municipio de San Matías, está enfrentando otro problema que parece mayor, la falta de agua potable. 

La escasez de agua se debe a que el río, que tiene una represa en forma de atajado, se está secando. Debido a esta situación, de los grifos instalados en las viviendas cae agua turbia, insalubre y los pobladores deben buscar modos para purificarla.
 
 En los domicilios, el agua es almacenada en turriles, bidones y otros recipientes, esperan que el lodo baje para poder hervirla y recién consumirla. 
  
Juan Carlos Sarmiento, técnico del Comité de Agua en Ascención de la Frontera informó que, de las seis bombas y tanques que tiene la comunidad solamente están funcionando tres, una de ellas cerca del río, lo que está ocasionando que el agua salga turbia.

Según Sarmiento, el problema de la escasez de agua data desde hace mucho tiempo. Dijo que los pocos recursos que se perciben por el cobro del servicio solo alcanzan para pagar al técnico y cubrir los gastos por consumo de energía eléctrica que generan las bombas.

"La capacidad de las bombas son de baja densidad, necesitamos comprar bombas de mayor capacidad y materiales para su reacondicionamiento", dijo.

Actualmente, este comité cuenta con 380 usuarios y el pago por el servicio es de 35 bolivianos por usuario y 30 bolivianos si la persona es de la tercera edad.

Sarmiento hizo un llamado a las autoridades nacionales para que se pueda implementar proyectos de agua de acorde a la demanda que tiene esta comunidad fronteriza. 

Entre tanto los pobladores de Ascención de la Frontera realizan reclamos constantes en las redes sociales por el agua insalubre que consumen. 

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