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Por Brissa Pabón 

Frondoso y ramificado, el árbol más antiguo que conserva la capital cruceña es un motoyoé de 204 años que se encuentra ubicado en el Zoológico municipal de Fauna Sudamericana Noel Kempff Mercado.

Alberga muchos años de historia y ha sido testigo de importantes sucesos a nivel nacional y mundial, pues cuando Bolivia vino a la vida republicana en 1825, este árbol tenía ya ocho años de edad.

Se encuentra ubicado en el Zoológico municipal Noel Kempff Mercado/Foto: Brissa Pabón

Abraham Rojas Biólogo y educador ambiental explica que se trata de un motoyoé macho, es decir que no produce frutos, pero sí flores. “El motoyoé macho florece, pero solo produce polen, necesitan un dispersor para poder llevar a cabo el proceso de polinización, estos pueden ser abejas, murciélagos o pájaros. Así se demuestra la relación planta y animal que existe en los ecosistemas”, comenta. 


El descubrimiento de la edad aproximada de este árbol y de otros que se encuentran en la ciudad se dio gracias a un censo arbóreo. Rojas también cuenta que se logró determinar la edad del árbol a partir de analizar sus anillos de crecimiento.

El Melicoccus lepidopetalus se encuentra en gran parte de la Chiquitania y Santa Cruz. Es capaz de alcanzar entre 25 y 30 metros de altura, con un tronco que puede llegar hasta los 1,7 metros de diámetro.

El Melicoccus lepidopetalus se encuentra en gran parte de la Chiquitania y Santa Cruz/ Foto: Brissa Pabón

Fuentes de biodiversidad

Los árboles son responsables de reciclar una gran cantidad de dióxido de carbono liberado al aire, metabolizándolo y liberando oxígeno a la atmósfera. Cumplen un ciclo integral para la supervivencia de toda la vida en la tierra.

Rojas afirma que el verdadero valor de los árboles radica en los servicios ambientales que prestan.  “Hay gente que cree que la importancia de los árboles está en la sombra o en lo estético, pero el verdadero valor es que brindan servicios ambientales. Desde el oxígeno, agua, estabilidad del clima, estabilidad eólica e hídrica. Un suelo sin árboles o cobertura vegetal es susceptible a erosiones del suelo”, recuerda.

Además agrega que “un árbol grande es capaz de liberar hasta 1.000 litros de agua en forma de vapor, posteriormente esto se convierte en lluvia”.

Insectos, pájaros y otros animales también dependen de los árboles, ya sea por alimentación o porque es simplemente su hogar. “Cortar un árbol es sacar una pieza del ecosistema y ahí es donde comienza a fallar”, asegura el biólogo.

La ciudad de Santa Cruz se caracteriza por su arborización, particularmente de especies nativas del oriente boliviano.

“Hay gente a la que no le gusta ver un árbol en la ciudad, para ellos eso es sinónimo de limpieza, yo creo que eso es falta de educación ambiental”, comenta Rojas.

El zoológico municipal alberga 864 arboles de 93 especies, 66 nativas y 34 exóticas/ Foto: Brissa Pabón 

Ley del árbol

En Santa Cruz esta en vigencia la Ley Municipal N°210/20215 o “Ley del Árbol”, que protege los árboles de la capital cruceña en calidad de Patrimonio Natural de interés social, cultural y pulmón verde de utilidad pública.



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