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La luz de esperanza que otorgó el tratamiento del plasma hiperinmune empujó a miles de personas que tienen a un familiar infectado con Covid-19 a peregrinar y hacer vigilias en el Banco de Sangre. Pero en estos momentos la demanda es alta y la oferta es limitada por diferentes factores, entre ellos la falta de equipos de aféresis para realizar el tratamiento de la sangre de las personas que vencieron al coronavirus. 

Ante esta necesidad, desde la Gobernación de Santa Cruz anunciaron este viernes que iniciarán el diseño y la construcción de una nueva instalación (domo) que albergará a nuevos equipos que permitirá aumentar el tratamiento de plasma hiperinmune.

Hugo Sosa, secretario de Obras Públicas de la gobernación, explicó que prevén que esta nueva infraestructura, que será edificada en el mismo Banco de sangre, empiece a funcionar en un tiempo máximo de 30 días.

“Vamos a tener una capacidad para instalar cuatro máquinas de aféresis para que se pueda prestar la atención debida. Esperamos, en el corto plazo, cubrir este problema que temporalmente existe en el Banco de Sangre”, explicó Sosa. 

Actualmente el Banco de Sangre tiene la capacidad de procesar al día entre 8 a 9 tratamientos, explicó Elar Vaca Diez, gerente del Banco de sangre, regional Santa Cruz. 

“Estamos concretando la adquisición de dos máquinas de aféresis, entonces estaríamos contando con tres máquinas para atender la solicitud de la población, y con una proyección de una cuarta, a un corto plazo. Actualmente realizamos entre 8 a 9 extracciones diarias, con la nueva estructura y con las nuevas máquinas, este proceso lo multiplicamos por tres”, señaló Vaca Diez. 

Desde hace tiempo, todas las mañanas hay familiares con letreros que ven con esperanza a cada donante de plasma que llega. Esperan que su ser querido sume la cifra de los pacientes recuperados de coronavirus.