Escucha esta nota aquí

Esta no ha sido una buena semana para las floristas ni para los albañiles que se asientan en el ingreso del cementerio más grande de la ciudad, el Sagrado Corazón, más conocido como La Cuchilla. 

“Otros años, por esta fecha ya había harto trabajo, pero ahora, mire, casi nada”, dice uno de ellos, que está dispuesto a hacer un combo este fin de semana. Normalmente se cobra Bs 40 por pintar un nicho con letras incluidas, pero él está dispuesto a sumar la limpieza y refacción por el mismo precio.

 Si se trata de un mausoleo completo, dependiendo de cuán deteriorado esté, el costo oscila entre Bs 300 y Bs 800. Aun así, hay poquísimos requerimientos.

Las floristas andan más o menos igual. Los lirios, gladiolos y rosas ya empezaron a llegar de Cochabamba. Hay ramos desde Bs 10 hasta Bs 80, pero hay “cero movimiento comercial”.

Con poco movimiento, La Cuchilla luce ordenado, las tareas de poda de ramas ya se iniciaron por parte de los funcionarios municipales y todo parece estar en armonía, con excepción de los letreros de intervenido que tiene el 30% de los poco más de 5.000 mausoleos que están apostados a lo largo y ancho de las nueve hectáreas de este camposanto.

Letreros de intervenido

“Dice intervenido porque es parte del procedimiento para que el adjudicatario regularice su mausoleo. Es que se han dado casos en que aparecen hasta tres dueños para el mismo espacio.

 Estas son irregularidades que se están arrastrando desde hace muchos años”, explica Ronald Romero, director de Cementerios de la comuna.

La idea del letrero que reza intervenido es esperar (por tres meses) a ver si aparecen otros adjudicatarios). Si no aparece nadie más a reclamar el mismo mausoleo, se prosigue con el trámite.

“Este es un paso más de la regularización. Antes no había ese control estricto y ahora para cualquier actividad (pintado, entierro, etc.) se exige la documentación al día”, detalla Romero.

Sin embargo, recorriendo los pasillos de La Cuchilla hay letreros que dicen intervenido con fechas que datan de 2009, 2016, etc. pese a que, supuestamente, solo se espera tres meses para detectar si aparecen otros adjudicatarios. La respuesta del director de Cementerios es que hay algunos que no despintan los letreros y otros que no terminan su trámite.

“La mayoría de estos casos se da porque alguien viene diciendo que lo compró y muestra su minuta de transferencia; eso ya es una traba, porque el único que autoriza el derecho de uso de ese terreno es el municipio”, detalla Romero.

El reto ahora es que todos los adjudicatarios, de los 23 camposantos municipales, tengan sus papeles en regla, pues los testimonios se renuevan cada 30 años y no se pueden vender ni transferir.

Actualmente La Cuchilla está por copar su tope máximo. Mientras que aún quedan espacios en el cementerio Los Cusis (distrito 6) y en el Santa Carla (distrito 8).