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Bolivia lideró, durante la semana pasada, un índice latinoamericano poco agradable. Fue el país donde la razón de reproducción del virus fue a mayor velocidad, alcanzando un índice de 1,7. Eso quiere decir que en la última semana del año hubo casi el doble de casos que en la anterior, superando lo que sucede en países como Honduras, Haití, Argentina, Panamá o Cuba, países con una razón de transmisión también alta. A esa conclusión llegó un estudio realizado por los expertos en estadísticas Rafael López y Juan Cristóbal Birbuet.

Según explica López, esta velocidad de reproducción del virus, que se traduce en un aumento rápido del número de contagios, es mayor que cuando Bolivia comenzó a remontar el pico de la pandemia. “El año pasado, la suspensión de las elecciones se anunció el 22 de julio, con RT de 1,2; la anterior semana estábamos arriba de 1,5”, dice, para explicar la gravedad de este dato. 

Eso quiere decir que en estos momentos la situación en el país es peor que cuando se decidió la segunda suspensión de las elecciones generales, que pasaron de principio de septiembre a mediados de octubre. Las seis semanas de postergación sirvieron para que Bolivia pase el pico y la curva de contagios descienda bruscamente por el blindaje que daban los anticuerpos de los recuperados del virus.

La locomotora

Y Santa Cruz es el departamento que está jalando de estas estadísticas. Carlos Hurtado, gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud, explica que este departamento durante la semana pasada registró una tasa de reproducción de contagios de 1,8 y no fue la peor semana. Esa fue la semana 50, entre los últimos días de noviembre y los primeros días de diciembre, cuando la RT llegó a 2,2.

Los números absolutos pueden engañar. En la semana crítica, del 29 de noviembre al 5 de diciembre, el total de contagios fue de 407, es decir de un promedio de 58 casos diarios. La semana última, el promedio fue de 287 casos por día. Pero incluso esta información puede estar sesgada a causa de la fiestas de fin de año, que agregó un feriado en el periodo de medición, provocando que los laboratorios trabajen un día menos.

Con RT mayores que en el pico de la pandemia, en números totales de contagio por semana Santa Cruz recién se asoma a finales de mayo del año pasado, cuando los casos superaban los 2.000 en reportes semanales. La gran diferencia con la primera ola es la falta de cuarentena, lo cual hace que los contagios sean más intensos. Por ejemplo, solo el martes se registraron 871 casos, más del doble de lo que se registraba en una semana en noviembre. “Hemos pasado de un promedio de dos casos por hora durante noviembre, a 11 casos en diciembre y 19 casos en enero”, dice Hurtado, para graficar la aceleración que vive el contagio del coronavirus en el departamento.

El rebrote del coronavirus comenzó en la semana 40, entre el 15 y el 21 de noviembre, cuando la razón de crecimiento volvió a superar 1. De ahí creció a 1,8; 2,2; 1,3 y 1,8 en la última semana.

Hurtado explica que Santa Cruz es el departamento con mayor índice de velocidad de contagios semanales porque es uno de los que más persigue al virus. “Este rebrote es muy intenso”, explicó.

 Política y contagio

Basado en lo que sucedió durante la primera ola de contagios, Hurtado dice que aún a Santa Cruz le quedan entre seis y ocho semanas para llegar a su pico de contagios. Eso ubica lo peor de la pandemia justo en los días en que millones de bolivianos tienen que asistir a las urnas para votar por gobernadores, alcaldes, concejales y asambleístas departamentales. Al director de Epidemiología le preocupa que el pico de la segunda ola les sea esquivo, como sucedió entre julio y agosto del año pasado, por falta de reactivos.

Señala que Santa Cruz tiene la capacidad para hacer hasta 4.000 pruebas PCR por día, pero ahora trabajan por debajo de su límite debido a la falta de personal. Señala que el Gobierno nacional ya distribuyó 40.000 pruebas de antígeno (test rápidos con muestras nasales), que esperan que les sean derivadas al Sedes para ser distribuida en los hospitales de provincias.

Esta semana, Saúl Paniagua, presidente del Tribunal Electoral Departamental, anunció que se reuniría con los comités de operaciones de emergencia para ver la situación del contagio en cada uno de los municipios del departamento, a fin de realizar recomendaciones a los candidatos y sus campañas y elevar un informe al Tribunal Supremo Electoral para que tome decisiones. 

De momento, el Órgano Electoral Plurinacional no se plantea la suspensión de las elecciones subnacionales y garantiza la bioseguridad del acto eleccionario, pese a que en una situación menos peligrosa que la actual decidió posponer seis semanas los comicios generales.

Francisco Vargas, vocal del TSE, explicó que se presupuestó una elección en contexto de coronavirus y deberá ser el presidente de la institución, Salvador Romero, el que tome la decisión de realizar consultas a los asesores de la Organización Panamericana de la Salud para seguir o posponer las elecciones.

Según los datos oficiales de contagios bajo las pruebas PCR, los reportes comenzaron a bajar de manera significativa en Santa Cruz cuatro semanas después del pico, es decir, alrededor de la segunda semana de septiembre. Por su alto índice de contagios, el pico cruceño sucedió un mes antes que el nacional, por lo que el resto del país entró en una meseta a principios de octubre.

Para ese momento, Santa Cruz había regresado al rango de los 240 casos semanales, poco más de 30 casos por día, el eje de la pandemia ya había transitado de Beni a Santa Cruz, pasando por La Paz y Cochabamba para terminar en Tarija.

Consultado sobre la pertinencia de suspender o postergar las elecciones subnacionales, Hurtado explicó que como epidemiólogo su tarea es establecer normativas y sugerencias técnicas para que las autoridades políticas tomen las decisiones. “Pero si de mí dependiera, diría que sí, porque estamos en un rebrote intenso. Técnicamente, si para el 7 de marzo vamos a llegar a un pico, como lo estamos proyectando, podríamos sugerir al Tribunal Supremo Electoral y al Gobierno Nacional que postergue las elecciones”, dijo Hurtado.

Sin embargo, de momento la preocupación del epidemiólogo no pasa por las elecciones, sino por tener el personal, los reactivos y los insumos necesarios para no perder el paso a la pandemia. Explica que lo peor que podría ocurrir este año es repetir el escenario de laboratorios saturados de pruebas, sin personal ni insumos para trabajar de forma óptima.

Mientras tanto, en el campo político, suman las voces que piden analizar la suspensión de los comicios. Al exsenador Óscar Ortiz se sumaron ayer los representantes del MNR. De momento, el único representante de partido que se ha manifestado contrario a la suspensión es Gerardo García, vicepresidente del MAS.

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