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Las autoridades sanitarias encendieron las alertas porque Santa Cruz y, en especial el municipio capitalino, está en un alto riesgo de una sindemia de Covid-19 y dengue, es decir, que ambas enfermedades afecten a la población de forma simultánea, lo que puede volver a saturar los centros hospitalarios.

Esto ha generado la preocupación del sector salud, que a través de sus representantes manifestó su inquietud de que la doble amenaza a la salud de los cruceños se dé cuando están concluyendo 1.200 contratos del personal médico y se están cerrando salas de coronavirus, como es el caso del hospital Pampa de la Isla.

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos, alertó que a la par de la pandemia de coronavirus, que han mostrado señales de un posible rebrote, se suma la amenaza de una epidemia de dengue en la capital cruceña, situación que en términos técnicos se denomina sindemia y que se da cuando dos enfermedades se propagan simultáneamente.

“Insistimos con las recomendaciones a la población. Estamos ante la posibilidad de lo que habíamos advertido al inicio de la pandemia (de Covid-19), que podía darse una sindemia, que es la simbiosis o sinergia entre dos enfermedades que pueden generar mucho perjuicio a la salud, estamos hablando del dengue y el coronavirus”, manifestó la autoridad de salud, durante uno de los reportes diarios de casos de Covid-19.

Ríos recordó que, a inicios de año, Santa Cruz soportó una epidemia de dengue y que a esto se sumó el Covid-19, que ingresó en marzo y durante ese mes la población estuvo bajo las dos amenazas.

A principios de marzo tuvimos casos de dengue junto con Covid-19. Hay un alto riesgo de que esta situación vuelva a ocurrir, considerando el alto índice de infestación larvaria del mosquito Aedes aegypti (transmisor del dengue, además del zika y chikunguña) que existe en el departamento y, en especial, en Santa Cruz de la Sierra, donde este indicador está por encima del 10%”, apuntó Ríos.

El gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, dijo que a la par de un posible aumento de casos de ambos males, también pueden darse personas con ambas infecciones, algo que aparentemente sucedió en marzo, pero que no fue comprobado a través de pruebas de laboratorio, porque la vigilancia estaba orientada más a controlar el nuevo coronavirus.

Según las autoridades sanitarias, hay razones suficientes para pensar que la sindemia es una posibilidad, toda vez que la pandemia del coronavirus aún no está bajo control y están dadas las condiciones para una nueva epidemia de dengue en la urbe cruceña. 

Esto debido a que las lluvias recién están comenzando y el índice promedio de infestación larvaria (presencia del mosquito en su fase larvaria) en la ciudad es de 10,28%, mientras que los parámetros internacionales indican que cuando este indicador está sobre el 10%, significa que hay un riesgo inminente de epidemia.

Es más, Ríos hizo notar que el municipio capitalino tiene ocho de sus quince distritos con indicadores elevados y hay barrios que registran hasta un 40% de infestación larvaria.

A decir de Hurtado, por ahora el dengue está bajo control, considerando que se han registrado solo dos casos en los últimos tres meses, pero existe un elevado riesgo de que en cuatro a seis semanas se registren brotes o una epidemia debido a las lluvias.

En este sentido, las autoridades del Sedes hacen un llamado a la población a que apoye en las tareas de eliminación del vector,  y también a que no descuiden las medidas de bioseguridad para evitar el coronavirus.

La mirada de los sectores

El presidente del Colegio Médico Departamental, Wilfredo Anzoátegui, considera que “el sistema de salud no está preparado para una sindemia” porque hasta diciembre concluyen los 1.200 contratos de emergencia y se están cerrando los servicios de Covid-19 en los hospitales. 

“En octubre se han terminado algunos de estos contratos y en diciembre, el resto. Como resultado de esto se han reducido los espacios para atención de pacientes. El hospital Pampa de la Isla, que era nuestro referente, ya se cerró y los pacientes están siendo derivados a los domos del Japonés”, señaló.

Lo propio manifestó el ejecutivo de la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes), Herman Jiménez, quien desde hace una semana viene alertando con que varios contratos concluyeron el jueves, lo que significará el cierre de algunos servicios de coronavirus. “Solo en el hospital Mario Ortiz son 57 contratos que están concluyendo, sin contar los otros hospitales”, dijo Jiménez.

Ambos representantes esperan reunirse con el ministro de Salud, Édgar Pozo, para abordar el tema de los ítems y también plantearán la problemática en la próxima reunión del COED.