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Forman parte de ese grupo humano que, en primera fila, arriesgan sus vidas a diario para garantizar la salud de otros. Ellos, los trabajadores del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano, han visto muchas veces de cerca cómo una enfermedad como el cáncer consume la vida de los pacientes. Ahora, les toca a ellos afrontar la batalla contra el Covid-19.

La directora suplente, Evelyn Murillo, reconoce que superan los 40 trabajadores infectados por Covid-19, lo que limita notoriamente la capacidad operativa del Hospital. “Son 18 médicos de los 69 que trabajan y más de 20 personas que nos ayudan como enfermeras, camilleros y personal administrativo”.

Ante la falta de personal de reemplazo, Murillo señala que se ven en la obligación de cerrar o disminuir la atención en diversos servicios. En radioterapia, un área fundamental para los pacientes que se encuentran en tratamiento para frenar y reducir el avance del cáncer, solo cuentan con 4 profesionales de los 36 que habitualmente prestan servicios. “Solo podemos ofrecer las sesiones programadas” lamenta la doctora. Es consciente de que el perjuicio para los pacientes es grande. “Antes, atendíamos a 60 pacientes por día, y si paramos 10 días (un periodo epidemiológico) son muchas vidas esperando”.

Murillo confirma que otras áreas como ecografía y consulta externa también están suspendidas por falta de personal de atención. Solo en consultas, se ha disminuido un 80% la atención para preservar la salud de los pacientes, que forman parte del grupo de riesgo y del personal sanitario.

Incluso el domo que se construyó con apoyo de la Legión de Lucha contra el Cáncer y que cuenta con equipos especializados para recibir a pacientes oncológicos que también dan positivo por Covid, estaría en riesgo de cerrarse. Murillo indica que recibían de 2 a 8 pacientes diarios, entre adultos y pediátricos. Además, señala que mantiene a un enfermo en terapia intensiva que difícilmente encontraría atención en otro centro de salud.

La reducción de servicios preocupa a los responsables del Oncológico puesto que las demoras en los tratamientos solo agravan la situación de los pacientes. Además, Murillo resalta que el centro especializado que opera en Santa Cruz, es el referente nacional y recibe pacientes de todo el país para sus atenciones.

Al igual que han expresado con anterioridad diversas autoridades del Sedes, el Oncológico también aguarda la dotación de recursos para reemplazar al personal de baja y normalizar sus atenciones.



Numerosas bajas entre el personal sanitario

El presidente del Colegio Médico de Santa Cruz, Wilfredo Anzoátegui, advierte sobre la debilidad del sistema de salud en la ciudad ante la “cantidad de colegas contagiados que, si no se los reemplaza, obligarán a disminuir la atención” en los centros de tercer nivel. Anzoátegui no descarta asumir medidas de presión si no se asignan recursos para reemplazar o reponer el personal sanitario faltante.

Como responsable de los médicos y del personal sanitario es consciente que “no se puede cerrar los centros” pero tampoco se puede sostener el mismo servicio con equipos de trabajo que se han visto reducidos en un 20 o 30%, como ocurre en la Maternidad.

Las cifras expuestas por el Colegio Médico revelan que 75 médicos se encuentran de baja por la enfermedad. Al menos 5 de los profesionales requieren respiradores mecánicos debido a la gravedad mientras que otros cinco, por lo menos, se encuentran en terapia intermedia.

A ellos, se suman más de 110 trabajadores de salud que también prestan servicios en la primera línea y se han visto afectados por el Covid-19.

Anzoátegui habla de la irresponsabilidad de la gente que no ha entendido la gravedad de este rebrote y pone en riesgo no solo sus vidas, sino también la de sus familiares y el personal médico. “Queremos que nos atienda un profesional de salud, pero debemos comprender que esos médicos también se enferman. La mejor forma de ayudarlos, es mantenernos en nuestras casas”, solicita el presidente del Colegio Médico de Santa Cruz.

Como colegio profesional, respalda la solicitud realizada por la Gobernación para la renovación de los contratos temporales que reforzaron los servicios durante los meses anteriores. Anzoátegui recuerda que fueron 1.500 profesionales de diversas ramas los contratados y que este 31 de diciembre concluyen los últimos 390 contratos temporales, lo que agudiza la falta de personal.

Como muestra de lo difícil que puede tornarse la situación, refiere la realidad del hospital de El Torno, donde 32 médicos concluyen su servicio este 31 de diciembre y “si no se da solución a la renovación o dotación de ítems, solo quedarían 5 médicos con ítem para una población de 27.000 habitantes”.

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