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Seis cilindros y dos compresores de oxígeno, dos oxímetros, una mesa llena de medicamentos y una maraña de mangueras de suero han convertido un dormitorio en una sala improvisada de terapia intensiva, donde una doctora lucha por salvar la vida de Marcela, una mujer de 46 años a la que el coronavirus atacó su cuerpo por segunda vez y lo encontró ya debilitado por las secuelas del primer contagio.

“Como en las terapias, el pronóstico es reservado”, dijo la médica a los familiares tras una valoración a la paciente, por la crítica situación en que se encuentra. Hubiera querido que la enferma esté en una cama de terapia intensiva de un centro hospitalario, donde los especialistas tienen condiciones y así darle mayor soporte, pero la falta de espacio y de recursos para cubrir los costosos tratamientos obligan a las familias a darse modos para que el tratamiento lo reciban en casa.

Marcela permanece acostada boca abajo e inmovilizada. Su saturación ha llegado hasta 36 por ciento y cualquier movimiento puede agravar su cuadro al punto que los servicios de laboratorios y de Rayos X han tenido que desplazarse hasta el domicilio para tomarles las muestras que permitan mostrar su estado y seguir con los tratamientos adecuados.

Este cuadro lo están viviendo cientos de familias que silenciosamente están golpeadas por la pandemia y sus angustiosas jornadas no son parte de las estadísticas oficiales, porque ellas luchan solas por conseguir medicamentos y atención médica en el núcleo familiar.

Como lo han venido advirtiendo las autoridades, el Covid-19 afecta y complica más a las personas con enfermedades de base y especialmente a las diabéticas, a las que precisan un tratamiento especial, porque la medicación puede complicar su cuadro de diabetes.

En el caso de Marcela, cada vez que le administran algunos medicamentos precisa una mayor administración de oxígeno y una vigilancia, porque eso provoca que su glicemia se altere.

Otro drama similar se vive en la familia de Román, de apenas 29 años de edad, que también el Covid-19 le provocó daño pulmonar y su familia no se explica cómo siendo tan joven el coronavirus pudo penetrar en su organismo.

Román estuvo 10 días asistido en su casa recibiendo oxígeno. La familia se turnaba para cargar los cilindros en las distribuidoras y también tenían asistencia médica en casa.

Su cuadro se complicó a tal punto que fue imposible mantenerlo con oxígeno en casa y comenzó un nuevo viacrucis por conseguir un espacio en las terapias intensivas de las clínicas, porque al principio agotaron sus esfuerzos en buscar lugar en los hospitales públicos.

Este mal golpea fuertemente a los bolsillos de las familias. En el caso de Román, tuvieron que conseguir Bs 5.000 para el primer día de internación y otros Bs 10.000 como garantía.

Como en muchos pacientes, donde los recursos se agotan fácilmente, los familiares de Román tuvieron que hacer actividades para recaudar fondos. Los amigos y vecinos ayudan con la compra de rifas y platos de comidas para poder cubrir los gastos.

Para alivio de la familia de Román, él logró salir de terapia intensiva luego de estar intubado dos semanas. Ahora se recupera de las secuelas que le ha dejado por estar inmóvil varios días y por el virus que debilitó sus pulmones.

Ante la necesidad

La falta de oxígeno ha obligado a las personas a buscar compresores de oxígeno que muchos conocieron en medio de la tercera ola y que ayudan a paliar la necesidad. Hay familias que compran estos equipos entre Bs 6.000 y 7.500, pero en algunos casos deben ocupar hasta dos de estos para poder estabilizar a sus familiares.

El requerimiento de oxígeno no tiene horario para los pacientes delicados que permanecen en sus hogares, por lo que los familiares para salvar a sus seres queridos salen a cualquier hora a buscar el gas medicinal. La demanda también se mueve en base a la desesperación, pues algunos los ofertan por las redes sociales, pero los ofrecen con el cilindro a precios que bordean los Bs 5.000. A inicios de la pandemia estos tubos se los encontraba cargados a tan solo Bs 2.500, aunque el costo varía dependiendo del tamaño.Los cilindros de oxígeno se han convertido en una herramienta necesaria y fundamental en los domicilios

Más de 170 personas en terapia

De acuerdo con los reportes del Servicio Departamento de Salud (Sedes) este jueves 174 personas luchaban contra los daños del virus desde espacios de terapia intensiva, lo que para las autoridades sanitarias es una muestra de que la tercera ola sigue golpeando al departamento cruceño y al país.

“Todavía hay personas que llegan a las terapias y sus cuadros se complican rápidamente por estas nuevas variantes de cepas que están circulando en nuestro país y en toda América Latina”, manifestó el gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, al momento de pedir a la población no descuidar las medidas de protección porque continuamos en el pico de la tercera ola.

Amplían receso una semana más

El Gobierno nacional decidió la prolongación de las vacaciones por otra semana más y adelantó que el retorno será el 28 de junio próximo, en horario escalonado. El ministro de Educación, Adrián Quelca, comunicó que recibieron los reportes sobre los contagios Covid-19 y las bajas temperaturas en algunas regiones del país.

Hemos recibido el reporte de casos Covid-19 que afectó a maestros, maestras, padres de familia; por otro lado, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi ) me ha informado del ingreso, en estos días, de un frente frío en todo el territorio, en ese sentido el Ministerio de Educación ha tomado la determinación de ampliar el descanso pedagógico por una semana más”, dijo Quelca en conferencia de prensa.

Los estudiantes están de descanso pedagógico desde el 1 de junio cuando el Gobierno dispuso adelantarlo por incremento de los casos Covid-19, y hace una semana, basado en el pedido de estudiantes y que no había concluido la vacunación de maestros, se dispuso la ampliación de una semana más de la vacación de invierno.

“También queremos anunciar que a partir del 28 (de junio) vamos a desarrollar un retorno a las unidades educativas de manera escalonada, en el marco de la recomendación del Ministerio de Salud sobre el tema de Covid-19 y sobre el tema del clima”, dijo el ministro.

Es la primera vez que los estudiantes y maestros tienen un receso escolar por un mes y se debe a la pandemia de coronavirus. El año pasado, tras el ingreso del virus al país el Gobierno determinó el cierre del año escolar y este año se adoptaron tres modalidades en función al grado de riesgo de cada zona.

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