Escucha esta nota aquí

La descarga eléctrica que recibieron dos jóvenes, y que le provocó la muerte a uno ellos, develó las irregularidades en la construcción de un puente peatonal en el distrito de San Germán. Además, ahondó más el sufrimiento de dos familias de escasos recursos que ya habían sido golpeadas por la pandemia de coronavirus.

El viernes por la noche, Marco García Mejía, de 19 años, y su amigo Luis Miguel López Véliz, de 17, se atrevieron a subir la pasarela que está en construcción en la doble vía que conecta Yapacaní con Montero, sin imaginarse que un cable de alta tensión se encontraba a pocos metros.

Marco recibió una descarga eléctrica que lo sacó del puente y cayera de una altura de más de cinco metros. Luis Miguel intentó socorrer a su amigo, y también fue electrocutado, pero tuvo la suerte de no caer a la capa asfáltica y se salvó de sufrir lesiones más graves.

Los dos jóvenes fueron llevados por los transeúntes hasta la clínica María Auxiliadora donde fueron internados de emergencia. El sábado por la madrugada, Marco no aguantó las lesiones y perdió la vida, pese a los esfuerzos que realizaron los médicos.




Marco García murió electrocutado

Mientras que Luis Miguel fue sacado por sus familiares de la clínica privada para llevarlo a un hospital público, para evitar mayores gastos económicos, pero no lo recibieron porque no había camas disponibles. Es así, que fue trasladado hasta la clínica Niño Jesús de Yapacaní, donde permanece internado y con pronóstico reservado.

“El paciente llegó en estado crítico, con quemaduras de tercer grado, tiene quemado el 70% del cuerpo y está siendo atendido por especialistas”, informó a EL DEBER, el médico de turno Pablo Orihuela.

El galeno dijo que el joven ingresará a quirófano para que le realicen una limpieza de sus quemaduras y debe estar internado por lo menos 12 días, para mejorar su estado de salud.

No sabe que su amigo murió

Luis Miguel recobró la conciencia este fin de semana y lo primero que hizo fue preguntar por la salud de su amigo Marco, sus familiares tuvieron que decirle que este continúa vivo y se recupera en otra sala de la clínica.

“Eran amigos desde niños, siempre iban a pescar o a jugar pelota, compartieron el día del padre en las dos casas, como si fuera una despedida entre ellos”, relató entre llanto, Eva Véliz, madre de Marco.

Eva comentó que su hijo decidió no estudiar este año para ayudar a su madre con el cuidado de su hermano menor, que sufre de discapacidad. Sin embargo, ahora lucha para sobrevivir.

“Pido a Dios que me ayude, a la población también, yo perdí el año pasado a mi hijo menor, durante la pandemia, no quiero que se muera mi hijo mayor también”, clamó la mujer.

Dijo que pagaron Bs 5.000 a la clínica María Auxiliadora que atendió en primera instancia a su hijo y ahora no tiene dinero para seguir cubriendo los gastos médicos que se requieren.

Mientras, que Filomena Mejía, se prestó Bs 10.000 para poder retirar de la clínica el cuerpo sin vida de su hijo, el sábado. “Lo sacamos (el cadáver) envuelto en una bolsa y lo llevamos a mi casa, mi hijo aún está ahí y no hemos podido enterrarlo por falta de dinero”, dijo sollozando la mujer.

La madre contó que tiene seis hijos, y Marco salió bachiller el año pasado y se dedicaba a trabajar para ayudar a mantener a sus hermanos menores. Pidió ayuda para los gastos funerarios.

El sábado los pobladores de San Germán bloquearon la via, pidiendo la reubicación de los cables de alta tensión.

CRE REUBICARÁ EL TENDIDO ELÉCTRICO EN SAN GERMÁN

El subgerente de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE) en Montero, Henry Vaca, se presentó el sábado en San Germán y manifestó a los pobladores que no se cambió el tendido eléctrico, debido a que la empresa constructora de la doble vía Montero – Yapacaní, se retrasó en realizar la solicitud de la reubicación de los postes.

Vaca indicó que el puente no debió ser construido por la empresa hasta que la CRE haya cambiado los cables, por lo que pidió una reunión con los representantes de Sinopec para tratar este tema y ayudar a las familias de los dos jóvenes afectados.

Por su parte el subalcalde de San Germán, Juan Carlos Rojas, dijo que no había protectores o señalización en la pasarela peatonal para evitar que las personas se suban.

“No solo la población estaba expuesta a este peligro, sino que también los trabajadores de Sinopec que pusieron las viguetas pese a la cercanía con los cables de alta tensión”, lamentó la autoridad.

Vaca destacó el trabajo de los representantes de CRE, que llegaron hasta el lugar de los hechos y visitaron a las familias de los dos muchachos. Además, dijo que tendrán una reunión este lunes con la empresa Sinopec para que también colabore a los afectados.


Comentarios