Escucha esta nota aquí

Se supone que el 31 de julio finalizaba el plazo de autorización de quemas en todo el país, según la resolución administrativa ABT 0121/2021, pero este 2 de agosto, el área protegida (AP) Amni San Matías continúa ardiendo, desde hace un mes.

Son 52 los focos de quema, tanto dentro como fuera del AP, pero tres de ellos constituyen una seria amenaza para la biodiversidad, debido a su magnitud. Un monitoreo satelital de la Fundación para la Conservación del Bosque Seco Chiquitano (FCBC) evidenció que la cicatriz ocasionada por los incendios del mes de julio abarca 17.500 hectáreas dentro del área protegida, todos causados por propiedades privadas (hay 14 dentro del AP), sin autorización de la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosque y Tierra (ABT).

Solo en julio se contabilizaron 2.000 focos de quema en la zona, y de no aplacarse el fuego por completo, las hectáreas afectadas podrían aumentar, a la par del daño a la biodiversidad.

En la resolución 0121/2021, la ABT concluye que las quemas ilegales son las que representan mayor riesgo de incendios, que hasta esta fecha se contabilizó la mayor cantidad de focos de calor, más de 38.000 (71%), que el 53% son quemas autorizadas por la ABT, y que este mes se considera crítico en Santa Cruz y Beni. 

La ABT no establece un plazo concreto para la pausa, pero dice que la paralización se mantendrá mientras duren las condiciones de riesgo (bajas precipitaciones, fuertes vientos y altas temperaturas). Asimismo, manda a todas sus unidades a velar por el cumplimiento de la pausa.

Hasta la fecha, no se conoce públicamente un informe sobre los responsables de los incendios dentro del Amni San Matías, ni las sanciones.



Imagen: Dentro de círculos rojos están los focos de quema de mayor riesgo (Fuente FCBC)



Imagen: Cicatriz de los incendios dentro del Amni San Matías, solo de julio. Van 17.500 hectáreas arrasadas por el fuego (Fuente: FCBC)


Comentarios